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sábado, 2 de enero de 2010

Día Uno

Ya a punto de dejar Chiapas, ya habiendo dejado el 2009, ha sido un
final de año entrañable en Villaflores, arropado por la familia de X,
un final genial para un año igual, y unas grandes vacaciones. En
verdad sí le faltaron dias al 2009, como horas le faltan al día, pero
2010 ya está aquí, así que bienvenido sea.
Feliz día Uno.

viernes, 23 de enero de 2009

Desde Nuevo León, Chiapas

El Zapatismo se reactiva en 2009, el Subcomandante Marcos rompe su año de silencio y reaparece en el Festival de la Digna Rabia en Chiapas, a la vez que se presenta en Sundance la primera película sobre el zapatismo, “Corazón del tiempo”.

Pedí permiso a Jesús para reproducir parte de una carta que me envió en Navidad desde el pueblo de su padre. Es un poco largo pero me pareció interesante compartirlo, no ya por que tenga ninguna relación con el EZLN o los indígenas mayas, pero sí por que da cuenta de la realidad en muchos pequeños pueblos de Chiapas, vista desde dentro.




Te escribo desde una arcaica máquina del poblado de Nuevo León, en el municipio de Teopisca.


Hoy asistimos al velorio de doña Maria Fonseca, tía de mi padre, continuando con la racha de muertes que se ha dado en este pueblo durante los últimos 20 días. La primera víctima fue don Guadalupe, el padre de la banda Leoneros. Resulta que ese señor fue el músico de mayor tradición en el pueblo, y sus 7 hijos forman parte de la banda del lugar, por eso el mote que se le da. Mi padre me cuenta que además de ser músico, ese señor cargaba costales de más de 100 kg en sus buenos tiempos en el mercado municipal de San Cristóbal del Frailese. Cuenta que en una ocasión le pesaron en una báscula a él y luego a un gringo. Don Lupe era bastante robusto y bajito, aunque no gordo, y el gringo era alto y lucía bastante más gordo que don Lupe, pero don Lupe pesó más, definitivamente estaba mas denso debido a la intensa actividad física. El velorio fue toda una fiesta, tocaron todos sus hijos con la banda, marimba y mucha comida.


La segunda víctima de la racha fue Tía Zoila Padilla, segunda madre de mi padre, quien a pesar de no tener parentesco con él, le cuidó como si fuera su propio hijo durante su niñez. Ella fue la mejor amiga de mi abuela Esperanza, y era muy querida por muchas generaciones de gente en Nuevo León por ser una consumada curandera, que aliviaba todo tipo de dolencias con su medicina natural, ya fuera empacho, calenturas, estreñimiento, anginas, dolores de muelas, dolores biliares, espanto. Todo era digno de su atención y dedicación, y jamás cobró por sus servicios. Me acuerdo de cuando la visitábamos, siempre nos daba una calurosa bienvenida, sonoro beso, abrazo quebrantahuesos en el que se te impregnaba el olor a leña quemada y hierbas que la caracterizaba y el clásico "sentá tu culo en una silla hijito, ´orita me platicás como te ha ido".

La tercera víctima una muchacha a quien no conocí pero que resulta ser familia mía de no se que lazo - aunque resulta que toda la gente de Nuevo León es familia mía por algún lado.

La cuarta, Tía Maria, Prima hermana-sobrina-ahijada-madrina-comadre de mi abuelita Esperanza. Una de las grandes matriarcas de este lugar. ¿Has oído hablar de los funerales de Mamá Grande de García Márquez? Me recuerda al velorio de mi abuela, aunque hoy no hay tanta gente como en aquel entonces, quizás por que la mayor parte de los integrantes de aquella generación ya ha fallecido, y quedan pocos supervivientes. Ella fue madre de Francisco Fonseca, quien fue socio comercial de mi padre y gracias al cual llegaron alguna vez a Villaflores a inaugurar un restauran. Doña María sobrevivió a la muerte de todos sus hijos y un par de sus nietos. Era una mujer muy delicada que no comía cualquier cosa y siempre tenia algún gesto de asco en la cara. Cuando mi hermana menor no quería comer de lo que mi madre nos preparaba yo la molestaba diciéndole "aquí renació la viejita Maria" y eso a mi hermana le molestaba mucho.

Y como en el cuento que escribí hace tiempo, los chismes en Tlatlauquitepec-San Diego Lajerio-Nuevo León no se hicieron esperar, y con los chismes algunas realidades. Cuando yo era pequeño y visitábamos este pueblo, mis compañeros de juego siempre fueron mis dos primos, Candelario y Josué a quienes llevo uno y dos años de diferencia en edad, hijos de los medios hermanos de madre de mi padre. Hoy conocí a los hijos de ellos. Ambos son padres ahora. Josué abandono la escuela desde la secundaria, y Candelario sigue estudiando para profesor mientras trabaja para mantener a su esposa y su hija. "Es diferente la mentalidad de un lugar como Nuevo Leon a uno como Villaflores" comentaba mi padre camino acá. Y es que la edad para tener hijos en nuevo León oscila entre los 14 y los 21 años, después de la cual se considera que la persona perdió su oportunidad. La mayor aspiración de los chicos de aquí es llegar a ser un "hombre completo" eso consiste en tener un buen caballo, ser bebedor, mujeriego y jugador. Vaya aspiración… nadie ve más lejos, parece que nadie sabe que hay algo más allá, algo más a lo que se puede aspirar. Josué, mi primo, va tras el ideal del hombre completo. Admiro a mi padre por pasar por tantas cosas y tener lo poco que hoy disfrutamos, que aunque es poco, nos da la oportunidad a mí y a mis hermanas a ver mas allá. Cuando yo era chico mi padre me pedía que le ayudara con pequeñas tareas en el restauran, yo lo odiaba, le decía: "cuando sea mayor jamás me dedicaré a esto, porque no me gusta". Hace tiempo mi padre me confeso que tampoco a el le gustaba el oficio en un principio, pero las circunstancias no le daban a escoger muchas opciones. No se trataba de buscar lo que le gustara, sino de buscar la manera de salir del hoyo.

Estando en Chiapas y en el pueblo de mi padre, se reafirma mi objetivo al ingresar a un plantel militar: ganar un panorama mas amplio del que hubiese tenido de quedarme en el estado.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

martes, 12 de agosto de 2008

De Boca del Cielo a España en autobús

Ya se ha terminado mi viaje mejicano, y con él, las vacaciones. Vuelta a la realidad, como en los viajes ricos en experiencias, la vuelta es un punto de inflexión con la añoranza de lo pasado en la lengua, y la intriga y curiosidad por lo que está por venir. Ahora, sentado en el salón de mi casa, mientras escucho el infinito disco de Café Tacvba que Jesús compró en San Juan Chamula, estaba intentado, mientras la memoria aun esté fresca, recordar qué ha sido lo mejor del viaje.



No es la primera vez que lo pienso en los últimos días; se convierte una especie de letanía para recordar, para fijar y no olvidar. Pues bien, lo mejor del viaje no ha sido la comida, desde luego, ni las carreteras, detalles sin importancia. Los sitios han sido increíbles. En mi memoria, queda bien impreso Bonampak y la cascada, el sonido de la selva, las noches de San Cristobal de las Casas y la acrópolis estelar de Toniná. Sin embargo, creo que lo mejor del viaje fue, como casi siempre, la gente que te encuentras y con la que interactúas.

Ahora viene a mi cabeza Barbarella, locuaz diseñadora gráfica y amante del manga y de la serie Aida. Cómo me gusta la gente que siempre habla sonriendo, que se preocupa por que te encuentres agusto. Me encanta la gente cuya pasión es leer y es capaz de inculcar éso en los demás. Ella vive con su madre y su familia en medio del zoológico de Tuxtla que lleva el nombre de su ilustre padre, Miguel Álvarez del Toro, responsable de que hoy en Chiapas existan reservas de la biosfera. Su madre me mostró las hojas del magueicito que podrían haber sanado mi mal de estómago ¡que pena que su consejo, Doña Clementina, llegara tarde!

Luego me acuerdo de la "diosa de blanco", nuestro guiño particular hacia una viejecita ausente que nos sacó a bailar con la marimba en la plaza mayor, por turno, a Jesús y a mi en las fiestas de Comitán de Dominguez. A Jesús le hicieron un corro los demás bailarines, y a mi me sacó entre aplausos del (poco, afortunadamente) público congregado. Y todo para bailar con nosotros con aquel rictus de indiferencia y aburrimiento en la cara de la anciana, que lucía de blanco impecable. ¿Le estaría pagando el ayuntamiento para hacernos pasar vergüenza en público?

El viaje estuvo lleno de más gente, como las maestras brasileñas pre-jubiladas buscando desesperadamente el iPhone en Ciudad de Mexico a las que me encontraba recurrentemente; o los italo-americanos con los que visité Teotihuacán que me hablaron de una posible Unión NorteAmericana; o aquel chavalin de Xochimilco que jugaba a la pelota vasca (!!) que me encontré en el cercanías en Ciudad de Mexico.

Quizás por ser el recuerdo más reciente, me estaba acordando del barquero de Boca del Cielo, que nos pasó desde la orilla de la tierra a la isla-brazo de tierra, que por apenas 15 euros nos cruzó el mar tranquilo, nos enseñó los manglares, nos mostró el criadero de tortugas y los pescadores de mojarra, y nos dejó conducir su barca-motor por aquella especie de lago. Carlos Manuel, un chamaco de unos 18 años, sorprendido de que no estuvierámos ya casados como él lo estaba. Aburrido de su paz, no se separó de nosotros en toda la estancia. La novedad de los visitantes. El chaval barquero me preguntó en un momento dado:

"¿... a España ...qué se va, en avión o en autobús? ".

Jesús y yo nos cruzamos miradas. Sonrisa cómplice y sorpresa en silencio. Jesús me contó después, cuando el barquero se alejó un momento, que estos chiapanecos no salen nunca de su poblado, muchas veces se van muy lejos a trabajar, pero vuelven enseguida sin experiencias nuevas, sin conocer aquella ciudad lejana, añorando el poblado patrio. También la influencia de su familia pesa "ay pa'que te vas a ir m'hijito tan lejos.. si te puedes quedar aqui con nosotros". El efecto boca del cielo: la gente no sale de su micro-cosmos, sus miedos y las costumbres le eliminan inquietudes y deseos de volar.
En la despedida, el joven barquero nos pidió nuestros números de teléfono, para seguir en contacto desde la cabina del poblado. Como me explicó Jesús, esta gente podrá ser cómo es y tener sus limitaciones, pueden no desear salir de su calle durante en toda su vida, pero puede que sean las personas más leales y de corazón amplio que se puedan encontrar.

Y de todas las personas del viaje: Jesús. Él hereda lo mejor de dos mundos: el corazón de los chiapanecos sencillos; y el afán de volar, de conocer, de superarse, más propio quizás de los norteños y cosmopolitas.

martes, 5 de agosto de 2008

El diario perdido

El año pasado, justo antes de iniciar nuestro viaje a Rumania, Rincon Oscuro nos regalo un cuaderno de viaje a Malabar y ami. Uno a cada uno.. En las primeras paginas de cada cuaderno, ella se esmero en anotar y escribir citas y descripciones breves en varios colores con los sitios o ciudades mas relevantes de la que podria ser nuestra ruta alla en el oriente europeo, y las adorno con ilustraciones sobre Rumania que recorto de un viejo libro de texto. Use ese cuaderno para hacer anotaciones breves sobre cada sitio que visitamos en Rumania, tan solo unas pocas palabras, en muchas ocasiones frases solo con significado para el dueño. A la vuelta, decidi utilizar ese cuaderno como diario para otros viajes, aunque lo cierto es que lo venia utilizando para hacer dibujos.
Ante este nuevo viaje a Mexico, por supuesto el diario de viaje no podria faltar para hacer esas mismas anotaciones, y volo el Atlantico conmigo. La memoria es corta y es divertido -o por lo menos significativo- releer lo que escribiste dentro del viaje y no solo evocar lo que recuerdas o revisar fotografias. En fin, he perdido el cuaderno, y ahora me da algo de ¿pena? porque apenas releei alguna de las frases anteriores, y me quede con ganas de repasarlas todas. Mi cuaderno de viaje se quedo encima de una mesa en un establecimiento en Palenque, cerca de la imponente ciudad maya del mismo nombre- o lo que queda de ella, mejor dicho.
Me gusta pensar que quizas ahora mismo algun otro turista , o tal vez un lugareño, estara ahora leyendo mis anotaciones de viaje de Rumania y decide utilizar ese mismo cuaderno como su propia libreta de viaje, hablando sobre ruinas de civilizaciones antiguas, museos arqueologicos, maravillas naturales, minas de ambar, cañones, lagos, cascadas, rios, selva, palapas, indios y mestizos.
En fin, estes donde estes, ¡buena suerte, diario!

viernes, 1 de agosto de 2008

La ruta maya chiapaneca

Esto no seria mas que un breve post narrando mis experiencias desde que he llegado a la zona maya del sureste mexicano. La verdad que apenas tengo palabras para describir lo que he visto, por manido que suene. Y mas intenso que resonara en mi cabeza con el paso de tiempo, pues siempre me sucede que en los viajes, a tiempo pasado mas increble me parecen las vivencias que has experimentado, los sitios que has visitado.

Para no aburrir, os contare lo que fue un cachito de mi estancia en Chiapas. El lunes pasado, acompañado de mi amigo chiapaneco Jesus -¡¡muchisimas gracias Jesus, por todo!!-, viajamos desde el municipio de Palenque a la zona arqueologica de Bonampak, ya en estribaciones de la selva lacandona. En un calor tropical humedo, sudando como perros, los maya lacandones nos transportan desde el estacionamiento obligatorio hasta el mismo monumento. Una piramide maya con una anteplaza formada por edificios mas pequeñitos. En el corto camino andando hasta llegar a esta plaza, nos cruzamos una pista de aterrizaje en la selva y una avioneta estrellada años ha. Imaginad la sensacion de llegar a una vieja ciudad maya y que no haya ningun otro turista, solo nosotros dos. Bueno, es cierto que la soledad duro poco, en seguida se "lleno" con una veintena de alemanes. Pero por un momento parecia una pelicula de Indiana Jones, llegando a unas ruinas maya en medio de la selva. En fin, se nota que cada uno imagina como quiere, pero para eso tengo yo el cerebro al menos.
Ese mismo dia de sudor y escalones, de murales maya y arboles, termino con un chapuzon en la increible cascada de Mishol-ha. Nunca me habia bañado en una cascada, nunca habia visto un salto de agua por detras y nunca jamas antes habia entrado en una gruta detras de una cascada, con murcielagos y luciernagas chisporroteando afuera.

En fin, desde luego no todo es magia y fortuna. Siempre hay pequeños tropenzoncillos, ¡la comida! y como era de esperar, termine con una pequeña infeccion del estomago, pero bueno... ya con los medicamentos pronto remitira.

Ahora estoy en el alto chiapaneco- un poco de fresco despues del calor humedo tropical - y el camino sigue hacia la villa colonial de San Cristobal de las Casas, rumbo al pacifico.

Son las 20:26 de la noche, la temperatura exterior es de 15°, y afuera suena la marimba en las fiestas de Comitan de Dominguez en Chiapas, Mexico.

domingo, 20 de julio de 2008

Rumbo a Chiapas

Hoy empieza mi viaje. Las próximas tres semanas me mudo de continente. ¡Las ansiadas vacaciones! ¿Qué me deparará el futuro? No lo sé, pero es bastante excitante. Estoy intrigado, emocionado y expectante.
Cómo ya os he contado miles de veces, mi plan es pasar unos días en la Ciudad de Mexico para ver aquello que no pude ver la última vez, en especial la ciudad de Teotihuacán. Luego la ruta sigue por el sureste del país:


Ver mapa más grande

El mapa no es más que una aproximación. No sé si será posible hacer esa ruta, pero da una idea.
Hay una cosa en los viajes de este tipo: siempre hay cambios. La persona que se va no es la misma que se viene. Al menos en mi caso es lo que ha pasado en los dos últimos viajes, este invierno y el verano pasado. Supusieron grandes pequeños cambios, enormes para mi y quizás minucias para los demás. Hay un probervio que sólo he oido en inglés, aunque creo que es de origen francés: "the more things change, the more they stay the same". Nada cambia demasiado. Quizás quiera decir, aplicado a esto, que los cambios no hacen más que revelar y acercar a uno mismo a su esencia, que es inmutable.

En fin, no divago más. Mucha suerte a todos. Aunque los planes se hayan torcido, y las cosas no estén saliendo como desearíais, al final siempre hay una ventanita para disfrutar en las adversidades. Puede que sea palabrería, pero dejemos pasar el tiempo.

Nos iremos contando.