Puede que el post de hoy tuviera que haberse titulado "Agencias de Viajes: ladrones de guante blanco", y ser la parte II de la Controversia Malabar de entonces; o incluso, titularse "2009. Odisea en el (cyber) espacio" y lo imposible de conseguir un billete de avión en la pauta lo-quiero-ya lo-tengo-ya y a un clic y medio de distancia; tanta la queja y tanta la velocidad de la era moderna para nada, delusiva, ilusoria, futil y su madre, y quién sabe, pues después de todo no quiero un avión, sólo un billete, o un asiento, o quizás dos. Pero no, bastante ácido ya se desparramó el fin de semana, y para que termine carcomiendo el blog, mejor dejamos el título según está y en vez de hablar de eso, vi "La persistencia de la memoria" en la entrada anterior y recordé la conversación del domingo sobre el proyecto de Walt Disney y Salvador Dalí; el Pato Donald vs. Gala y el arte subversivo en "Destino".
Aquí el vídeo:
Aquí la pregunta:
¿Y si Disney cooperara con Pedro Almodovar o Woody Allen?
Mostrando entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas
martes, 15 de diciembre de 2009
lunes, 14 de enero de 2008
Destino y casualidad
Ayer fuimos al cine a ver La boda de Tuya, una película ambientada en Mongolia, muy recomendable, pero sobre todo muy dura. Salimos del cine con la misma sensación que tienes cuando te asomas a la falda de la montaña ante una gran cuesta plagada de nieve, con la incertudimbre del peligro golpeandote en la sien, una sensación de irrealidad, de abismo. Esa sensación es fácil de llevar, porque en el caso de la montaña tú tienes la decisión de lanzarte o no, y en el caso del cine cuando salgas puedes irte a tomar unas cañas y adormecer tu conciencia.
Pero lo que no puedes hacer, de ninguna manera, es pensar ni por un segundo que puedes comprender los sentimientos, las angustias, los miedos de los protagonistas de la película desde tu cómoda vida burguesa. No señor, ni en mis peores pesadillas he podido vivir esa angustia, ese desvarío infinito que supone la lucha constante por la supervivencia, el miedo diario a morir, sin que nada ni nadie pueda salvarte de la quema.
Y ¿cuál es la diferencia entre los protagonistas de la película y yo? la primera y obvia, que ellos son personajes de ficción, claro. Pero supongamos que no lo fueran, o pensemos en los millones de personas en el mundo que quedan representados por ellos, ¿cuál sería entonces la diferencia? ¿porqué yo me enfrento a pequeñas decisiones, y casi siempre con respaldo, y ellos se enfrentan a agónicas situaciones en absoluto desamparo?, ¿por los respectivos méritos?, ¿por la valía personal de cada uno? ¿por las decisiones tomadas en el pasado? ....... no, por nada de eso, sino por algo mucho más sencillo, más simple, por casualidad, por la sencilla casualidad que a mi me colocó en el vientre de una española y a ellos en el vientre de una mujer de algún país desafortunado, fuera de los mandamases del corral terráqueo. Esa es toda la verdad, si tienes la mala suerte de nacer fuera del epicentro económico mundial estás jodido, para toda la vida, o al menos estarás con la espada de Damocles sobre tu cabeza permanentemente.
Y no acabarán ahí tus problemas, si consigues escapar de tu situación poniendo en peligro tu vida y afrontando miles de situaciones límites, tendrás que enfrentarte a un nuevo problema, el egoísmo humano, la necedad humana, las "balas blancas" te estarán esperando.
"Quiso dar un paso hacia delante,
quiso andar sin grilletes,
quiso vivir en libertad,
y eso nadie lo entiende."
Pero lo que no puedes hacer, de ninguna manera, es pensar ni por un segundo que puedes comprender los sentimientos, las angustias, los miedos de los protagonistas de la película desde tu cómoda vida burguesa. No señor, ni en mis peores pesadillas he podido vivir esa angustia, ese desvarío infinito que supone la lucha constante por la supervivencia, el miedo diario a morir, sin que nada ni nadie pueda salvarte de la quema.
Y ¿cuál es la diferencia entre los protagonistas de la película y yo? la primera y obvia, que ellos son personajes de ficción, claro. Pero supongamos que no lo fueran, o pensemos en los millones de personas en el mundo que quedan representados por ellos, ¿cuál sería entonces la diferencia? ¿porqué yo me enfrento a pequeñas decisiones, y casi siempre con respaldo, y ellos se enfrentan a agónicas situaciones en absoluto desamparo?, ¿por los respectivos méritos?, ¿por la valía personal de cada uno? ¿por las decisiones tomadas en el pasado? ....... no, por nada de eso, sino por algo mucho más sencillo, más simple, por casualidad, por la sencilla casualidad que a mi me colocó en el vientre de una española y a ellos en el vientre de una mujer de algún país desafortunado, fuera de los mandamases del corral terráqueo. Esa es toda la verdad, si tienes la mala suerte de nacer fuera del epicentro económico mundial estás jodido, para toda la vida, o al menos estarás con la espada de Damocles sobre tu cabeza permanentemente.
Y no acabarán ahí tus problemas, si consigues escapar de tu situación poniendo en peligro tu vida y afrontando miles de situaciones límites, tendrás que enfrentarte a un nuevo problema, el egoísmo humano, la necedad humana, las "balas blancas" te estarán esperando.
"Quiso dar un paso hacia delante,
quiso andar sin grilletes,
quiso vivir en libertad,
y eso nadie lo entiende."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)