"Hay que vivir, para vivir hay que ser libre, para ser libre hay que tener el pensamiento libre y para tener el pensamiento libre hay que educarse"
JLSP
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jueves, 11 de abril de 2013
miércoles, 23 de diciembre de 2009
LA HIPOCRESÍA DEL PEDO
Me senté al borde del acantilado buscando la paz e intimidad que no he podido tener en largas semanas en el Rajasthan. Por primera vez me podía sentar sola, sentirme respetada!! nadie que me viniera a abordar a cada minuto. Sentirme libre de movimientos, libre de miradas que me reflejaban en su deseo como una prostituta, en su ignorancia como un peligro, en su pobreza como a la culpable de su miseria, en su opresión como algo que envidiar y al mismo tiempo que despreciar, que culpar por sus insatisfacciones. Mil palabras no podrían describirlo. Así que me puse a seguir a los delfines en su paseo por el mar. El mar tras el polvo del desierto.
Un turista se acercó y se sentó cerca a leer y disfrutar de la brisa. No me gustó que no saludara al pasar. Al cabo de un rato, como la prueba de la tranquilidad que tanta falta me hacía, me hice un pedo la mar de contenta, sonoro pero inodoro. Placentero como es su naturaleza y su razón de ser. Y me sorprendió la manera en que el turista se giró hacía mí y me miró queriendo reflejar mi ordinariez. Se ganó mi antipatía y la amarga tristeza de encontrar a alguien más queriendo reflejar su insatisfacción en mi alivio, sus límites en mi libertad.
Hacerse pedos, cagar, eruptar y toda la escatología existe por más que la gente quiera perfumarse y esconderla. Que parece mentira que en tantos años de evolución!? los pedos de tu vecino sean vistos con malos ojos. Parte de mi liberación y de mi camino a la honestidad es sacar los pedos pa fuera cuando vienen esté quién esté delante. Porque yo no sé los demás, pero yo meo y cago todos los días y no sé porqué tengo que esconderme de ello. Si bien la mierda huele mal hacerla donde las bacterias no afecten a la salud de nadie.
Así que en India puedes cagar y mear en la calle incluso si eres mujer que lo respetan (menos mal) pero no enseñar un hombro o mover las caderas al caminar. Y en Europa y compañía del revés. Donde podré encontrar toda la libertad junta? Reflejos que reflejen vidas con ganas de ser disfrutadas y compartidas. No debería ser tan difícil.
Un turista se acercó y se sentó cerca a leer y disfrutar de la brisa. No me gustó que no saludara al pasar. Al cabo de un rato, como la prueba de la tranquilidad que tanta falta me hacía, me hice un pedo la mar de contenta, sonoro pero inodoro. Placentero como es su naturaleza y su razón de ser. Y me sorprendió la manera en que el turista se giró hacía mí y me miró queriendo reflejar mi ordinariez. Se ganó mi antipatía y la amarga tristeza de encontrar a alguien más queriendo reflejar su insatisfacción en mi alivio, sus límites en mi libertad.
Hacerse pedos, cagar, eruptar y toda la escatología existe por más que la gente quiera perfumarse y esconderla. Que parece mentira que en tantos años de evolución!? los pedos de tu vecino sean vistos con malos ojos. Parte de mi liberación y de mi camino a la honestidad es sacar los pedos pa fuera cuando vienen esté quién esté delante. Porque yo no sé los demás, pero yo meo y cago todos los días y no sé porqué tengo que esconderme de ello. Si bien la mierda huele mal hacerla donde las bacterias no afecten a la salud de nadie.
Así que en India puedes cagar y mear en la calle incluso si eres mujer que lo respetan (menos mal) pero no enseñar un hombro o mover las caderas al caminar. Y en Europa y compañía del revés. Donde podré encontrar toda la libertad junta? Reflejos que reflejen vidas con ganas de ser disfrutadas y compartidas. No debería ser tan difícil.
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lunes, 27 de octubre de 2008
¿Libertad = dinero = nada?
Por primera vez en mucho tiempo, tal vez décadas, empiezo a poder percibir lo que puede ser la libertad. Está casí ahí, casi se toca... pero todavía siento que falta un poco más, un último paso, un algo que está ahí y que no sabes bien como alcanzar, pero ya notas cerca.
Me he dado cuenta que quiero moverme, que quiero conocer el mundo, y no sólo de vacaciones. El mundo está ahí más allá de tus cuatro paredes, de tu gente, tu familia, tu trabajo y tus rutinas.
"Pues hazlo", diréis. No nos engañemos. En que este mundo que vivimos, para moverse libremente, hace falta dinero, el vehiculo que te da alas dentro de la rueda. Y para conseguir dinero hay que trabajar mucho, o delinquir. O especular. Sí, tal vez la respuesta sea conocer la fuente del dinero, cómo hacer dinero de la nada, como haría un broker.
Ahora que estamos oficialmente de crisis mundial, es curioso pensar que hemos creado unos engranajes -que mueven la rueda- que se basan en la atribución de valor a trozos de papel, inflados sobre las riquezas que supuestamente representan o que al menos les respaldan: ¿el tangible dorado o la capacidad de consumo/producción?.
Mmm no tengo ni idea de economía así que mejor no me meto donde no sé, pero desde la posición de quién observa ignorante.. el dinero es una convención social. Y las sociedades, cambian, se destruyen. Se aprecia que el consumo es volatil, la producción dependiente del primero, y el tangible dorado, lo estático e inperecedero, es al final otro subjetivo. Después de todo, el oro no se come.
¿De qué servirá el oro cuando no haya agua suficiente en el planeta?
Post Script. Sin dinero, siempre me quedará la libertad de pensamiento, de expresión, y de sentimiento.
Me he dado cuenta que quiero moverme, que quiero conocer el mundo, y no sólo de vacaciones. El mundo está ahí más allá de tus cuatro paredes, de tu gente, tu familia, tu trabajo y tus rutinas.
"Pues hazlo", diréis. No nos engañemos. En que este mundo que vivimos, para moverse libremente, hace falta dinero, el vehiculo que te da alas dentro de la rueda. Y para conseguir dinero hay que trabajar mucho, o delinquir. O especular. Sí, tal vez la respuesta sea conocer la fuente del dinero, cómo hacer dinero de la nada, como haría un broker.
Ahora que estamos oficialmente de crisis mundial, es curioso pensar que hemos creado unos engranajes -que mueven la rueda- que se basan en la atribución de valor a trozos de papel, inflados sobre las riquezas que supuestamente representan o que al menos les respaldan: ¿el tangible dorado o la capacidad de consumo/producción?.
Mmm no tengo ni idea de economía así que mejor no me meto donde no sé, pero desde la posición de quién observa ignorante.. el dinero es una convención social. Y las sociedades, cambian, se destruyen. Se aprecia que el consumo es volatil, la producción dependiente del primero, y el tangible dorado, lo estático e inperecedero, es al final otro subjetivo. Después de todo, el oro no se come.
¿De qué servirá el oro cuando no haya agua suficiente en el planeta?
Post Script. Sin dinero, siempre me quedará la libertad de pensamiento, de expresión, y de sentimiento.
sábado, 14 de junio de 2008
Soy libre
Se ve que últimamente he cogido gustillo a las distopías. Después de "1984" ahora viene "Un mundo feliz". El argumento varía, la moraleja de fondo puede que también, pero o todas tienen una constante, o al menos mi consciente se queda con la misma idea: sociedades mediatizadas, los serviles Morlocks y los inútiles Eloy wellesianos, la falsa sensación de libertad inducida -bálsamo opiáceo para la plebe, y las castas sociales. Alfa, Beta, Gamma, Delta, Epsilones. Altos, Medios, Bajos.
Literatura, sí.
Pero no estamos tan lejos.
martes, 20 de mayo de 2008
El gran dictador - Otro discurso a tener en cuenta
Hace poco posteé el discurso de Steve Jobs en Stanford. Me encantó y me hizo replantearme la necesidad de creer en algo para creer en tí mismo.
Acabo de ver la película El gran dictador y entiendo que una película pasa a ser una obra maestra por pequeños detalles o detalles primordiales, el cómo una película cómica puede transformarse en un mensaje tan claro y directo en 1940. Gracias al cine. Me quedo con estas dos frases, aunque es complicado elegir:
- "pensamos demasiado, y sentimos muy poco"
- "vosotros el pueblo tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa, de convertirla en una maravillosa aventura"
Acabo de ver la película El gran dictador y entiendo que una película pasa a ser una obra maestra por pequeños detalles o detalles primordiales, el cómo una película cómica puede transformarse en un mensaje tan claro y directo en 1940. Gracias al cine. Me quedo con estas dos frases, aunque es complicado elegir:
- "pensamos demasiado, y sentimos muy poco"
- "vosotros el pueblo tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa, de convertirla en una maravillosa aventura"
miércoles, 4 de julio de 2007
La culpa
Hace tiempo que está en mi cabeza dando vueltas la idea de la culpa y sus efectos sobre mi vida y la de la gente a mi alrededor. El post de Crece la voz me ha hecho volver a ese pensamiento e intentar volcarlo en palabras, será además una manera de conocer vuestro pensamiento sobre el tema.
A lo largo de mi vida la culpa ha sido un concepto siempre presente, la educación cristiana predominante en Valladolid en el periodo de mi niñez y adolescencia incidía mucho en esta cuestión, cada vez que pensabas, soñabas, hacías.... algo que se saliera del cauce marcado volcaban sobre tí la idea de la culpabilidad, culpable de no ser como te dicen, de no hacer lo que te dicen, de no ser lo que esperan de ti,......
esta culpa provocaba que no siguiera mis propios designios o si por el contrario era capaz de superar la presión, esta se manifestaba impidiéndome disfrutar intensamente de las situaciones pues esa oscura enemiga estaba siempre presente recordándome que estaba defraudando las expectativas de alguien, principalmente las de mi familia pero también las de mis amigos, parejas,....
Con esta perspectiva por delante, podía atisbar el camino que me esperaba, la rendición total y la asunción de ideas ajenas a mí que marcarían el devenir de mi vida.
Por suerte pese a tener muchas posibilidades de avanzar por esta senda siempre quedó en mí un poso de rebeldía que me recordaba a su vez que estaba rindiéndome y que en algún momento futuro lamentaría no haber seguido mi propio camino. Esa pequeña puerta que quedó abierta se ha convertido con el tiempo en una enorme grieta, que si bien solo dejaba pasar una pequeña brisa, con el tiempo ha ido admitiendo sucesivos vendabales y todavía espera la llegada del ciclón. Recuerdo ahora una frase que mi amigo Victor me dijo allá en tierras castellanas, "nadie es culpable de las cosas, como mucho responsable", y ese matiz me ayudó a soltar mis lastres, efectivamente no somos culpables de nada, puesto que nada malvado hemos hecho, somos responsables de nuestros errores y nuestras renuncias, y en nuestra mano está solventarlos, pero no merecemos por ello mayor castigo que la propia visión de nuestros errores, en el mismo momento que somos conscientes queda condonada nuestra deuda, y afrontamos libres y sin lastres el futuro que se muestra como un libro con sus hojas en blanco, prestas a que escribamos sobre ellas la mejor de las historias.
A lo largo de mi vida la culpa ha sido un concepto siempre presente, la educación cristiana predominante en Valladolid en el periodo de mi niñez y adolescencia incidía mucho en esta cuestión, cada vez que pensabas, soñabas, hacías.... algo que se saliera del cauce marcado volcaban sobre tí la idea de la culpabilidad, culpable de no ser como te dicen, de no hacer lo que te dicen, de no ser lo que esperan de ti,......
esta culpa provocaba que no siguiera mis propios designios o si por el contrario era capaz de superar la presión, esta se manifestaba impidiéndome disfrutar intensamente de las situaciones pues esa oscura enemiga estaba siempre presente recordándome que estaba defraudando las expectativas de alguien, principalmente las de mi familia pero también las de mis amigos, parejas,....
Con esta perspectiva por delante, podía atisbar el camino que me esperaba, la rendición total y la asunción de ideas ajenas a mí que marcarían el devenir de mi vida.
Por suerte pese a tener muchas posibilidades de avanzar por esta senda siempre quedó en mí un poso de rebeldía que me recordaba a su vez que estaba rindiéndome y que en algún momento futuro lamentaría no haber seguido mi propio camino. Esa pequeña puerta que quedó abierta se ha convertido con el tiempo en una enorme grieta, que si bien solo dejaba pasar una pequeña brisa, con el tiempo ha ido admitiendo sucesivos vendabales y todavía espera la llegada del ciclón. Recuerdo ahora una frase que mi amigo Victor me dijo allá en tierras castellanas, "nadie es culpable de las cosas, como mucho responsable", y ese matiz me ayudó a soltar mis lastres, efectivamente no somos culpables de nada, puesto que nada malvado hemos hecho, somos responsables de nuestros errores y nuestras renuncias, y en nuestra mano está solventarlos, pero no merecemos por ello mayor castigo que la propia visión de nuestros errores, en el mismo momento que somos conscientes queda condonada nuestra deuda, y afrontamos libres y sin lastres el futuro que se muestra como un libro con sus hojas en blanco, prestas a que escribamos sobre ellas la mejor de las historias.
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