Hace unos días viaje por Rumanía, y disfruté de la hospitalidad de su gente, de la alegría de compartir sus vidas.
Hoy un rumano que vino a mi país para buscar una vida mejor para su familia, ha llegado a tal grado de desesperación que se ha quemado vivo para llamar la atención sobre su situación, y para con su sacrificio intentar salvar a su familia.
Hoy esa noticia ha salido publicada en un periódico, con un video en el que se ve con detalle la inmolación de este hombre, y la pasividad del resto de viandantes.
Hoy he visto ese video casi sin poder respirar, no sin antes ver unos segundos de publicidad, ejemplo cruel de la completa ausencia de moral en nuestra sociedad.
Hoy no tengo ganas de escribir, solo tengo ganas de llorar, por este hombre, por este mundo, por esta mierda de especie.