Apareció el dinero. El dinero, con sus devaluaciones y depreciaciones incluidas, permite valorar de manera objetiva y global el valor de cada producto, de cada servicio. Con el dinero dejó de ser necesario obtener siempre un producto a cambio de otro, se comenzó a obtener dinero que posteriormente se invertía en otro producto/servicio. El trueque perdió una gran parte de su significado.
Y hasta aquí la historia, de repente aparecen noticias como ésta: "Alquilo habitación por sexo" que me sugieren varias preguntas:
* ¿Qué se busca en este tipo de trueque, sexo o cariño?
* ¿Tan difícil es encontrar sexo o cariño?
* ¿Tenemos una sociedad lo suficientemente progre para que vea este trueque desde la normalidad?
Y para terminar, una canción del maestro Labordeta que me pasó el otro día un amigo y que te hace sentirte vivo.