
Muchas veces el "deporte rey" sirve de catalizador de la rabia y la amargura de muchos, y con ello ensucia los principios con los que se creo cualquier deporte.
Celebrémos pues que esta vez fue fiel a su condición, premio el esfuerzo, el sacrificio, la juventud y el talento.
Y nos hizo a todos disfrutar, Gracias campeones.