Me comentaba mi amigo los pormenores de la conversación, cómo Punset explicaba que el conocimiento del cerebro humano es cada día más grande y como se piensa que puede modificarse no solo el comportamiento sino los propios sentimientos aumentando la cantidad de una determinada hormona en el cerebro, cómo habiendo estudiado los niveles de diferentes sustancias en el cerebro en cada situación se han encontrado patrones comunes que podían delatar una relación directa entre la actividad de según que neurotransmisores y nuestro estado anímico, o mejor expresado, nuestros sentimientos.
A mí todo esto de jugar a ser Dioses he de reconocer que me da bastante congoja, me aterra que el ser humano tenga ese poder, porque si bien una gran mayoría lo utilizaría para mejorar la vida de la gente, otros muchos lo utilizarán para sojuzgar a los demás, para aumentar su poder sobre ellos. El eterno conflicto entre la ciencia y la moral.
Esta disertación derivó en la propia naturaleza del amor, recordé una conversación con otro amigo en la que me decía, "no te engañes, el amor es siempre egoísta, porque el ser humano lo es". En el momento no estuve muy de acuerdo pero con el tiempo he de darle la razón, el amor como sentimiento ideal debería implicar única y exclusivamente el desear lo mejor para otra persona, el desearle la más grande felicidad posible por encima de la propia sensación, es decir, ante una posible elección, tu felicidad o la mía, si es que por cualquier situación no fueran compatibles, el amor puro debería optar sin dudar por la felicidad del otro, pero todos sabemos que eso es utópico, que el ser humano desea la felicidad a los demás,.. pero conmigo, (algunos lo llevan al extremo y terminan en el "o conmigo o con nadie"). El amor para el ser humano (quizás no para todos pero no he conocido todavía a las excepciones) implica posesión, implica cierto control,.... y quizás la mejor manera de buscar esa felicidad sea aceptar lo que somos y no lo que queremos ser, aceptar que somos los primeros en infringir nuestros preceptos más básicos e ideales... Ante el elevado listón de la conversación terminamos sin llegar a grandes conclusiones, y tomando unas cañitas con más amigos que seguramente en su interior albergaban parecidas dudas y parecidos deseos, porque ¿quién no los alberga?
Llevo dos días con esta canción en la cabeza, supongo que querrá decir algo, pero no se el qué....