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jueves, 14 de mayo de 2009

Future Internet old vintage

El lema del congreso en el que estuve esta semana era, así todo pomposo en pancartas, folletos y pantallas:


"The Future of the Internet is our future (Europa leads the way)" 


que traducido al español, quiere decir:

"al final va ser que esto de la interné da pasta, avé si espabilamos que los yankos y los japos no paran de sacar guguels y yujus, y nos estamos quedando sin una miaja del pastel, futuro. ¡Viva Uropa y otras entelequias varias!"


Sí, queda un lema más largo pero ya se sabe que el idioma español es más prolijo en expresión que el inglés. Congreso rancío con tufo a naftalina, oliendo a señor mayor con traje oscuro y ahorca-cuellos. Lo que más me gustó es cuando un viejo conocido se levantó en la ronda de preguntas y les soltó a los funcionarios de la Comisión Europea (también conocido como los que presiden y se dan palmaditas in their backs) algo así como (traduzco del inglés con acento germano):

"Señores, no quiero ofender, pero no sé si (sus señorías) se han dado cuenta de que la media de edad de este congreso es de 45+... ¿no deberían participar en la definición del Future Internet los de 25-? Al fin y al cabo la Internet del Futuro es su Internet, no la nuestra." 

¡un hurra por Marcus!


IMAGEN: bandera no oficial de la Unión Europea diseñada por el arquitecto danés Rem Koolhaas como crítica a la UE como institución puramente económica. La bandera simboliza un código de barras, asociado a las compras y comercio.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Domingo entre semana

"Volverás a Praga cualquier domingo entre semana", me dijeron en la cena de anoche.
No creo en nunca. Pensé en rebatir, pero desde hace tiempo mido las promesas que no sé si cumpliré, y que en el fondo, son irrelevantes. No sé si volveré a Praga, tampoco importa.

Definitivamente, esta ciudad tiene algo, algo que flota en el aire, aparte de la humedad. Me imaginé ese algo como un trocito de la Unión Soviética que se había desplazado, aquí, al corazón de Europa, y se había quedado enredada en sus largas torres medievales. Mientras, a ras de suelo, los europeos se pasean por las calles empedradas, tan civilizados, tan calmos, tan indiferentes.

martes, 12 de mayo de 2009

Otra vez...

En el puente de Carlos IV, una pareja con pinta de nórdicos me paran:

- Excuse me- dice ella, con una voz melosa, de turista de buenos modales - will you mind taking us a picture?
- Sure, what do you want at the background? - pregunto.
- just the river...  -dice ella, y se colocan en el borde de piedra.
- mmm smile - clac, la foto estáb hecha, y les devuelvo la cámara y pienso en lo divertido que sería salir corriendo con ella.  Mientras, ella sigue hablándome
- Excuse me, one more thing. 
- Yes...? - digo yo, a ver qué quiere ahora. 
- Will you mind telling us how you say in your language the name of this river? Vuoltova?
Los checos llaman Vltava  al río Moldava. Qué graciosa. Respondo, vocalizando exageradameente:
- "ríiiii-oooo", "mol-da-vaa". But I don't think you are interested in that, my language is Spanish.
- oh. Sorry. I thought you were czech!

¡Otra vez...!

lunes, 11 de mayo de 2009

Česká reflexe II

Ahora entiendo por qué Praga es tan verde. Llueve mucho, sin parar, hoy amaneció gris, y lloviendo. Alguien me dijo que el carácter checo es introvertido, y está modulado por el tiempo. El día que llueve, el checo se cierra sobre sí mismo. Y no para de llover.


Pero ayer no llovía, y quise subir al castillo en Hradcany. No debí poner mucho interés, porque no encontré el castillo, pero me topé con una vista interesante sobre los tejados de Praga, el mar de tejas rojo sobre el que se levantan dos o tres torres picudas de la Ciudad de las Cien Torres, y se ve perfectamente el Teatro Nacional en la orilla del Moldava. Los turistas son muy perezosos, Hradcany está empinado, y por allá, siendo domingo soleado, se notaba una tranquilidad que nada tiene que ver con el bullicio de Stare Mesto, que es plano. Perfecto: me senté en una terraza inclinada, a beber cerveza y seguir leyendo sobre Tomás, Teresa, y la ocupación rusa de Checoslovaquia de finales de los sesenta; sobre las checas que se paseaban delante de los tanques rusos para provocar a los sexualmente hambrientos soldados rusos, o cómo los checos se suben a sus atestados tranvías y se pisan, se gritan, se arrancan los botones de los abrigos. Al contarselo después a un tendero, que me confudió con checo, y llevó a otra conversación diferente, me dijo que en parte, aun el checo sigue de alguna forma arrancando los botones de sus conciudadanos. Recordé la ciudad de Suceava, resquebrajada, comunista, que parecía filtrar por sus grietas el caracter cerrado de los moldavos, y que daba la sensación de transmitir que ése, el aspecto de la ciudad, era un reflejo de la forma de ser de sus habitantes. Pensé -¿infundadamente?- que tal vez no habría mucha diferencia entre Praga y Suceava, excepto que la primera tenía un bonito escenario, una careta, sin agrietar.

Definitivamente, no creo que pudiera vivir aquí, en esta ciudad, en este país.

Česká reflexe I

Ahora entiendo por qué Praga es tan verde. Llueve mucho, sin parar, hoy amaneció gris, y lloviendo. Alguien me dijo que el carácter checo es introvertido, y está modulado por el tiempo. El día que llueve, el checo se cierra sobre sí mismo. Y no para de llover.


Si comparo los dos últimos libros que he leído, tal vez en la forma de escribir de los autores haya una metáfora acerca del carácter de sus pueblos. Qué osado, cómo si yo supiera de literatura, me aventuro a la reflexión, porque sí, porque quiero: el primero, peruano, Vargas Llosa. El segundo, checo, Kundera. Vargas Llosa tiene una escritura rica, completa, compleja, con argumentos que se entrecruzan en el mismo pasaje, con historias superpuestas en las mismas frases, en la misma página, con diferentes perspectivas de narración, diferentes tiempos, y sus personajes imprimen en su modo de hablar el carácter distinto que Llosa les atribuye. Kundera usa frases cortas, palabras sencillas, estructura la historia en capítulos cortos, y éstos, en partes. Explica de forma homogénea cómo sus personajes sienten, reflexionan y filosofan, a la vez que el mismo narrador lo hace, como parte de la historia. Vargas Llosa me hizo vivir la historia, y Kundera, pensar, pensar en ella. El autor latino narra con intensidad una vida común; el checo, reflexiona sobre las miserias comunes de vivir.

Definitivamente, no creo que pudiera vivir aquí, en esta ciudad, en este país.

domingo, 10 de mayo de 2009

Hlavní město Praha

Hace un dia sorprendentemente soleado, primavera en la Bohemia. Praga, apodada "la  ciudad dorada", o "el Paris de los 20 en los años 90", es una ciudad monumental, centroeuropea, "medieval con pasta", empedrada, gótica. En cada rincón al que miras por el Stare Mesto, lo poco que conocí ayer,  siempre encuentras un detalle en el que fijarte, un adorno en la fachada, un atlante, y de repente, un tranvía cling cling pasando por la esquina siguiente. Y siempre mucho verde en las avenidas grandes, acercándose a la ciudad nueva.Sin embargo, no me dijo nada, no me causa ninguna sensación, ni emoción, ni reflexión. Es más de lo mismo. Ya he estado aquí antes, en el reflejo de otras ciudades continentales: Aachen, Brujas, Sibiu, Viena,... todas reunidas aquí. 
Recuerdo cuando estuvimos en Brujas Henry y yo. Una ciudad de cuento de hadas. Tanta belleza nos dio sed, y creo que mi mejor recuerdo, lo mejor que hicimos, son las cervezas belgas en un bar cualquiera, ya al margen del enjambre de turistas. 

Quizás en los siguientes días cambie mi percepción, quien sabe. Mientras, la foto prometida.
Crepúsculo sobre el río Moldova, desde el puente de Carlos IV, con Hradcany, la ciudad-castillo, al fondo.


Visto así,  realmente es una ciudad preciosa, pero la belleza sin emoción en los ojos del que mira, la vuelve un tanto aséptica.

viernes, 8 de mayo de 2009

Paseando a Miss Book

En Madrid, en Gran Vía, compré "Rayuela" y se quedó en París.
En París, me regalaron "Doce cuentos peregrinos", me acompañó a Dallas, y terminó en Valladolid.
En Valladolid, en el Paseo Zorrilla, compré "Malinche" que pasó el otoño en Chiapas y terminó el invierno en Palencia.
En Bogotá, en el Eje Ambiental, compré "El general en su laberinto", fue a Guanajuato, y terminó en ciudad de México.
En ciudad de México, en la Zona Rosa, compré "La insoportable levedad del ser", y mañana vendrá conmigo a Praga.

"Keinmal kann einmal sein"
Leer podría ser como vivir algo más de lo que tu simple vida dé de si.
Como viajar sin moverse. Y viajar multiplica vivir.

lunes, 7 de abril de 2008

More Praga pictures

It rains a lot in this amazing city!

Yesterday night I walked around the city. Find below some pictures taken in the non tourist Praha.