Ante este nuevo viaje a Mexico, por supuesto el diario de viaje no podria faltar para hacer esas mismas anotaciones, y volo el Atlantico conmigo. La memoria es corta y es divertido -o por lo menos significativo- releer lo que escribiste dentro del viaje y no solo evocar lo que recuerdas o revisar fotografias. En fin, he perdido el cuaderno, y ahora me da algo de ¿pena? porque apenas releei alguna de las frases anteriores, y me quede con ganas de repasarlas todas. Mi cuaderno de viaje se quedo encima de una mesa en un establecimiento en Palenque, cerca de la imponente ciudad maya del mismo nombre- o lo que queda de ella, mejor dicho.
Me gusta pensar que quizas ahora mismo algun otro turista , o tal vez un lugareño, estara ahora leyendo mis anotaciones de viaje de Rumania y decide utilizar ese mismo cuaderno como su propia libreta de viaje, hablando sobre ruinas de civilizaciones antiguas, museos arqueologicos, maravillas naturales, minas de ambar, cañones, lagos, cascadas, rios, selva, palapas, indios y mestizos.
En fin, estes donde estes, ¡buena suerte, diario!