Después de un mes dando paseos por el sol y por las estrellas, toca bajar a la tierra y tratar que la nostalgia no se apodere completamente de pensamientos y sentimientos. Mi cuerpo aterrizó hace dos días en El Prat, pero mi corazón sigue perdido en alguna de las escalas del casi interminable vuelo de regreso.
Volveré para contaros algunas de las cosas más increíbles que he descubierto en este lindo país, pero de momento únicamente os dejo el que ha sido uno de los himnos de este mes que he tenido la suerte de compartir con otros nueve voluntarios. Fuimos con el objetivo de mejorar un poquito la vida de un grupo de niños, aunque al final la sensación que tengo es que los niños me han dado más de lo que yo les he dado a ellos. Nunca he visto una demostración de cariño tan grande. Seguiré luchando por un mundo más justo. ¡Viva Nicaragua!
Carlos Mejía Godoy es uno de los más importantes compositores nicaragüenses