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martes, 10 de abril de 2012

Algunos hombres buenos

Hace mucho tiempo, John Donne escribió un poema que me gustaría compartir con vosotros:

Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas: doblan por ti.

Durante estos días muchos sentimos que contigo se nos ha ido un poco de nosotros mismos. Familiares, amigos, compañeros del ayuntamiento, compañeros auxiliares de Farmacia, donantes de sangre, muchos te echaremos de menos. Permitidme hacer mención a la persona que ha sido la mejor extensión posible de su familiar durante los últimos meses, Pura, y que pudo escuchar por última vez su forma tan personal de despedirse. "Si Dios quiere", contestaba cuando le decías "hasta mañana". Así fue durante muchos años hasta esta noche del 6 de abril cuando su corazón se cansó de latir. No habría sido complicado pensar que nos abandonaría de la forma que mejor define su personalidad: tranquilo, en paz, sin hacer ruido, escogiendo un día de vacaciones para decir adiós, evitando molestar, no queriendo que nadie moviese ningún plan para decirle adiós, escogiendo un día en el que no salen esquelas para no ser noticia.

Te has ido, pero nos dejas tu educación, tu gratitud, tu tranquilidad, tu saber amar. La muerte es el destino que todos compartimos, lo que termina de dar sentido a nuestra vida como seres humanos. Por mi parte, haré todo lo posible para que el día que llegue mi hora haya hecho méritos para estar tan acompañado como tú estuviste y la frase que se escuche alrededor sea la que escuché el sábado mientras te despedíamos. "qué buena persona era tu abuelo".

Gracias

miércoles, 7 de abril de 2010

Cinco meses

Se esta preparando una tormenta de campeonato. Nada raro, con este
calor. Ésta es mi última semana en México y quizás sea el momento
para hacer balance, o para pensar en qué debería hacer o ver en mis
últimos día en el DF. Realmente no me apetece pensar en eso ahora,
saldrá solo mas adelante. Los últimos días en Yucatán, unos pocos
más en la ciudad, empacar y listo, de nuevo en la península. Antes,
pensando en eso, se me antojó ver los volcanes. Subí a la azotea en
el dieciséis, pero ya había atisbo de tormenta, y no se veían
nítidos, pero se intuyen. Una de las cosas buenas de la oficina aquí
es que en cualquier momento puedes subir al aire, pararte a ver los
montes que cercan el Valle de Mexico, tomarte un poco de fruta
mientras disfrutas las vistas, porque la comida mexicana puede no ser
la mas sana, pero en cualquier momento y lugar siempre puedes
encontrar fruta fresca pelada y lavada - lo malo son las perversiones
posteriores que le hacen, como el chantillí, el chile, y quien sabe
qué más. Pero si tienes suerte, siempre puedes encontrar una bandeja
de fruta incorrupta, incólume. ¿será eso lo que más eche de menos
en España? He estado pensando estos días, ya no santos, que será lo
que mas eche de menos. La fruta puede, los nopalitos, algún taco al
carbón. El tiempo fabuloso, el verde polanquero, ahora muy salpicado
de violeta. ¿Los museos y el teatro? Algo, pero no tanto, confío que
sepa encontrar buenas cosas de regreso. No nada de eso, no tanto.
Serán los jueves, presagio del fin de semana, la emoción y el
cosquilleo. Los jueves polanqueros. Los jueves sputnik.

sábado, 25 de julio de 2009

Descansa

De repente se apagó tu luz
después de aproximadamente sesenta años,
no lo podría decir con exactitud.

No nos conocíamos en profundidad,
hacía ya dos años que no nos veíamos
pero durante los dos años en los que coincidimos
siempre me recibiste con una sonrisa
y me trataste casi como uno más de tu familia,
desde que llegué a la cálida Barcelona
hasta mi nueva etapa en la vida.

Hoy me he levantado triste,
de nuevo había dejado que me atrapara la ilusión,
pero la noticia de tu adiós ha relegado
a un segundo plano mis propios sentimientos.

Esta semana voy a Valencia
y quería haber pasado por Alicante para saludarte
y regalarte un abrazo y unas flores
no esperaba este desenlace, no de esta forma, no tan repentino.

Ahora,
sólo me quedan estas lágrimas
y estas líneas para decirte adiós.

Descansa.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Despedida

Ayer murió mi abuelo. Hay una costumbre en estos casos que siempre me molestó bastante, y es el hablar de las personas muertas como si siempre fueran personas excelentes, parece que al morir todos nos convertimos en referentes morales para los demás, y por supuesto todos nos querían y estimaban sobremanera. Pues no voy a jugar a eso, no, mi abuelo no era un ejemplo de nada, fue un hombre de su época, que tuvo que pelear mucho para sacar su familia adelante, pero que en esa pelea se olvidó del cariño, encabezó una familia en la que el cariño y el cobijo brillaron por su ausencia, cometió a mi juicio un enorme fallo, el dejarse mangonear por su mujer, una persona mezquina que dañó a cuantos compartieron su vida. Mi abuelo no pecó por acción, puesto que era un buen hombre, pero si por omisión. He visto sufrir a mi padre y a mi madre por su culpa, y a mis tios. Es por eso que en el entierro no lloré, si soy sincero no me apené demasiado, los lazos familiares nunca significaron nada por sí mismos para mí, el cariño y el aprecio se ganan con los actos y no con la carga genética. Lo que si puedo agradecerle es el aprendizaje en negativo, lo que no quiero hacer en mi vida, lo que no quiero permitir que ocurra en mi familia. En su entierro se me acercó su hermano, mi tio Jesús, un hombre de 92 años, con una vida muy interesante, me dijo una frase que quedará en mi memoria, "en la vida todo cambia hijo, todo, y lo que más debe cambiar es lo intelectual, crecer intelectualmente hijo, será vuestro mejor equipaje". Mi abuelo nunca diría algo así, una pena.
Adiós abuelo, te despido sin ningún rencor, pero sin demasiado cariño, lo mejor que hiciste en tu vida es engendrar a mi padre, y solo por eso te estaré siempre agradecido...
hasta siempre

lunes, 25 de febrero de 2008

Hasta la vista Paco

Camina por el mundo
hidalgo leonés,
vaga por él sin rumbo,
!que el camino lo decidan tus pies!

Que el ánimo por conocer
sea tu estrella guía,
que te encamine hacia el amanecer,
hacia el albor de un nuevo día.

No desfallezcas en el empeño
de conocerte a tí mismo,
solo así serás el dueño
de tu futuro, de tu destino.

Protégete con ahínco
del pérfido canto de las sirenas,
aprende con la experiencia, amigo,
a distinguir las malas de las buenas,

Provéete de fuertes remos
para surcar el río de la vida,
los que te queremos
esperaremos aquí tus noticias.

Y si en algún momento duro
sientes tu alma caer en el abismo,
eleva un grito sincero y desnudo
que surque mares, montañas y ríos,

dondequiera que yo esté,
acudiré a tu llamada
y juntos venceremos al tropel
que te acose, a patadas, mordiscos y dentelladas.

jueves, 18 de octubre de 2007

Despedida

Hoy es un día triste, y doloroso. Hoy sufro una de esas despedidas que no por conocidas dejan de traspasar el alma cual cerbatana asesina.
Hoy he terminado de leer La Caverna de Saramago, durante los últimos días Cipriano Algor se había convertido en mi compañero inseperable, echaré de menos sus silencios, sus gestos austeros cargados de sabiduría añeja, de experiencia insondable. Echaré de menos la complicidad de sentimientos, de dolores, de sueños que aunque gastados y viejos siguen sirviendo para unirnos a este mundo. Anhelaré cada noche acostarme con los ladridos de Encontrado, con el batir alegre y gracioso de su cola. Una sonrisa melancólica me acunará al recordar a Marta Algor, la hija que quisiera tener, reflejo casi perfecto de la inmensa sabiduría de la mujer, de su capacidad infinita para amar y comprender a este género al que pertenezco que tan escaso anda en estas cualidades.
Añoraré también a Marcial, silencioso y correcto, bondadoso y honrado, encarnación de lo mejor del ser humano y a la vez de lo menos valorado por esta sociedad infrahumana que formamos. Y a Isaura Madruga, a la que ya quiero solo por haber hecho tan feliz al bueno de Cipriano Algor. Hoy es un día triste, de esos que no quieres que lleguen, de esos que retrasas voluntariamente con el anhelo de engañar al destino, de burlar a la muerte.
Os despido amigos con el mejor de los deseos y con el mayor de los agradecimientos. Me enseñasteis mucho, me devolvísteis la fe en el ser humano, y por extensión, la fé en mí, que es más de lo que los seres reales suelen conseguir.
Hoy tengo otra despedida, esta menos triste, solo muestra de que la naturaleza sigue su curso por encima de nosotros, hoy ha muerto mi tío Leoncio, a sus noventa y tantos años estaba ya consumido, gastado, y ha muerto de viejo. Creo que se ha ido tranquilo, sosegado, sabiendo que hizo todo lo que tenía que hacer, y que lo hizo, o al menos lo intentó, bien. Como dice la Vacazul.

El día que yo me muera
no quiero ver banderas
no quiero ver tristezas
Creo no haberlo hecho mal
teniendo en cuenta como las dan.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Descanso estival



Acabo de darme cuenta de que estoy de vacaciones. Hace ya varias horas de hecho que estoy de vacaciones pero todavía no me había dado cuenta. No he parado, y lo que me queda morena. En siete horas estaré montado en un avión rumbo el otro lado del mundo, y tengo una maleta por terminar, un par de huevos que hacer y comer y alguna otra historia pendiente. Y no estaría de más echar una cabezadita. Eso sí, de aquí a un ratito caerá un calimocho bien fresquito.
El caso es que quería currarme un video con fotos y una canción de Bunbury de fondo, pero no ha podido ser, cosas de dejar todo para última hora, a veces te pilla el toro.
Peeeeeeero, no hay que olvidarse de que disfrutamos desde hace un tiempo de la web 2.0, compartición de contenidos generados por usuario y demás, así que tomo prestado este vídeo que al menos tiene la música que quería para el mío.

Adios, compañeros, hasta pronto.