Puede que el post de hoy tuviera que haberse titulado "Agencias de Viajes: ladrones de guante blanco", y ser la parte II de la Controversia Malabar de entonces; o incluso, titularse "2009. Odisea en el (cyber) espacio" y lo imposible de conseguir un billete de avión en la pauta lo-quiero-ya lo-tengo-ya y a un clic y medio de distancia; tanta la queja y tanta la velocidad de la era moderna para nada, delusiva, ilusoria, futil y su madre, y quién sabe, pues después de todo no quiero un avión, sólo un billete, o un asiento, o quizás dos. Pero no, bastante ácido ya se desparramó el fin de semana, y para que termine carcomiendo el blog, mejor dejamos el título según está y en vez de hablar de eso, vi "La persistencia de la memoria" en la entrada anterior y recordé la conversación del domingo sobre el proyecto de Walt Disney y Salvador Dalí; el Pato Donald vs. Gala y el arte subversivo en "Destino".
Aquí el vídeo:
Aquí la pregunta:
¿Y si Disney cooperara con Pedro Almodovar o Woody Allen?