La sardina es un manjar. En en Largo do Machado hay una bodega portuguesa que hace unas sardinas espectaculares, o por lo menos a mi me supieron a teta. Las sardinas me recuerdan a mi infancia cuando íbamos con mis tios al rio en Astorga y hacíamos una hoguera para asar sardinas, riquísimas y crujientes. Ahora recuerdo una de las ultimas veces que fuimos a ese rio, se llama San Martín del Agostedo, por el pueblo que atraviesa. "Del agos-pedo" decíamos nosotros, lo niños, y nos reíamos como solo los niños se ríen, ingenuos y bobalicones.
Aquella vez que fuimos, hace pocos años, San Martín era una explosión primaveral de verdor y exuberancia. Nunca había visto aquel sitio tan bonito. Fui con mis padres, un fin de semana, y recuerdo que hice unas fotos preciosas de ellos besándose y abrazándose en una secuencia casi cinematográfica, rodeada de aquella naturaleza gritona. Recuerdo que poco después, revisando esas fotos pensé en encuadrarlas como los marcos que venden en Ikea, los de la secuencia, y hacerles un regalo. Y solo observando un tiempo despues las fotos, me di cuenta de algo que no había percibido todo aquel fin de semana en Astorga, quien realmente abrazaba y besaba era mi madre. Y ya entonces, entendí todo. Y ya no quise enmarcar las fotos.
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domingo, 29 de julio de 2012
domingo, 29 de marzo de 2009
Pueblo
Tal vez este podría haber sido un relato ocurrido en un pueblo maragato, y mi madre podría haber sido la autora. La animaré a que escriba algo. Mientras, aquí dejo una de sus poesías de su cuaderno y sus papelotes, que rescaté hace unos meses en Google Docs.
Castilla
A horcajadas sobre el llano
castillos y catedrales
dibujan siluetas negras
contra el rosa de la tarde.
Silencio de las acequias,
oscuros ya los trigales.
Un rayo que mantenía
rotos de luz los cristales
se oculta en la lejanía.
Silencio llama a silencio,
¡silencio... que se hace tarde!
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domingo, 12 de octubre de 2008
Despertando
Hace una semana, Malabarista y Valkiria estaban pasando el fin de semana con mis padres, aquí. Se puede decir que yo era prácticamente un observador, un observador gratamente sorprendido. Se oye silencio. Supongo que las circunstancias invitaban a ello. El pegamento tiene un papel menos participativo por cachavas. El resfriado de otoño no acompaña. Huele a tierra. Singular situación. Pero perfecta. Redescubres a la gente que quieres con los ojos que no son tuyos. Y eso, naturalmente, proporciona perspectivas más ricas.
Hoy. Amaneció después de llover, y todo esta verde y mojado desde la ventana de la cocina. Un café al lado del ordenador. Por la mañana, soy capaz de escribir antes de hablar. Mis padres acaban de largarse camino a Gijón a la entrevista con el guitarrista del Sueño de Morfeo –una
miércoles, 20 de agosto de 2008
lunes, 3 de diciembre de 2007
Nunca es tarde...
Lunes de regreso, de nuevo en Madrid tras un fin de semana hermoso en las tierras de mi infancia. Tenía varias razones para ir a ver a mis padres este fin de semana, primero que hacía ya tiempo que no iba y hay cosas en la vida que hay que cuidar, y segundo que ayer fue el 59 cumpleaños de mi querido padre. Y ha sido toda una lección y todo un placer, no se cuál de las dos sensaciones ha pesado más. Mi padre como buen hijo de su generación y del lugar de su nacimiento siempre ha sido una persona contradictoria, con una gran esencia y un gran corazón pero con una carencia absoluta de herramientas para mostrar sentimientos, al pobre lo castraron emocionalmente con una educación represora y hueca de cariño.
Toda mi vida he visto como daba una de cal y una de arena, y los problemas familiares que eso conllevaba. Ahora que ya están viejitos las cosas están sucediendo de una manera sorprendente y maravillosa. Mi padre ya apuntó lo que se avecinaba cuando se prestó gustoso a que organizaramos una comida fuera de casa, cosa que a él por norma no le agrada mucho, no quedó ahí la cosa, el destino le puso a prueba y despertó el domingo con un mal cuerpo terrible y después de una muy mala noche, a pesar de eso aguantó el tipo y se vino con nosotros de comida, le veía la cara y sabía que estaba jodido, pero aún así no quiso estropearnos el día.
Mi madre le hizo un regalo muy personal y muy tierno que destrozo las defensas emocionales de todos nosotros y nos reblandeció hasta límites escandalosos, mi padre no pudo mostrar su emoción en público, es muy alto el muro que debe superar para eso todavía, pero al llegar a casa la beso y la dijo todo lo que no la había dicho fuera, y mi madre se emocionó,.... y yo me derrito de pensar lo lindo que es todo ahora después de épocas de turbulencias y terremotos.
Y no puedo más que admirar el esfuerzo que los dos han hecho pese a todo y contra todo para mejorar, y me siento muy orgulloso de ellos, sobre todo de mi padre, porque conozco a su enemigo, se que es fuerte, y aún así le veo luchar y vencer poco a poco.
Gracias padre, gracias por seguir luchando, espero que sepas que celebramos tus victorias como si fueran las propias, porque en buena parte lo son.
Gracias familia, ennoblecéis mis días con vuestra esencia, me hacéis sentir afortunado.....
Toda mi vida he visto como daba una de cal y una de arena, y los problemas familiares que eso conllevaba. Ahora que ya están viejitos las cosas están sucediendo de una manera sorprendente y maravillosa. Mi padre ya apuntó lo que se avecinaba cuando se prestó gustoso a que organizaramos una comida fuera de casa, cosa que a él por norma no le agrada mucho, no quedó ahí la cosa, el destino le puso a prueba y despertó el domingo con un mal cuerpo terrible y después de una muy mala noche, a pesar de eso aguantó el tipo y se vino con nosotros de comida, le veía la cara y sabía que estaba jodido, pero aún así no quiso estropearnos el día.
Mi madre le hizo un regalo muy personal y muy tierno que destrozo las defensas emocionales de todos nosotros y nos reblandeció hasta límites escandalosos, mi padre no pudo mostrar su emoción en público, es muy alto el muro que debe superar para eso todavía, pero al llegar a casa la beso y la dijo todo lo que no la había dicho fuera, y mi madre se emocionó,.... y yo me derrito de pensar lo lindo que es todo ahora después de épocas de turbulencias y terremotos.
Y no puedo más que admirar el esfuerzo que los dos han hecho pese a todo y contra todo para mejorar, y me siento muy orgulloso de ellos, sobre todo de mi padre, porque conozco a su enemigo, se que es fuerte, y aún así le veo luchar y vencer poco a poco.
Gracias padre, gracias por seguir luchando, espero que sepas que celebramos tus victorias como si fueran las propias, porque en buena parte lo son.
Gracias familia, ennoblecéis mis días con vuestra esencia, me hacéis sentir afortunado.....
sábado, 13 de octubre de 2007
A mis papás.
Al principio no era nada,
pequeño, indefenso,
y vosotrois fuisteis mi hada,
con vuestro cariño hogareño.
Protegísteis mi camino
aguantando mis errores
siendo injusto como el niño
que no entiende de dolores.
No hay orgullo para padres
que aman de corazón
todo es bueno y todo vale
si se hace con amor.
Cobijado en vuestro abrazo
fui creciendo sin temores
convirtiendo poco a poco
al pequeño niño en hombre.
Las tornas ahora han cambiado
y sois vosotros vulnerables
ahora yo voy a cuidaros
contra todo y contra nadie.
La ternura que ahora siento
no es comparable con nada
vuestra sonrisa es como el viento
que barre la sabana,
que reina con su cadencia
sobre árboles y ramas
que alimenta con su existencia
lo más profundo de mi alma.
Repaso esas viejas fotos
con nerviosismo y reverencia
recuerdo tantos días hermosos
simpre rodeado de vuestra presencia
Y una sonrisa grande y sincera
escala hasta mis labios
recordandome altanera
que sonreir es de sabios.
pequeño, indefenso,
y vosotrois fuisteis mi hada,
con vuestro cariño hogareño.
Protegísteis mi camino
aguantando mis errores
siendo injusto como el niño
que no entiende de dolores.
No hay orgullo para padres
que aman de corazón
todo es bueno y todo vale
si se hace con amor.
Cobijado en vuestro abrazo
fui creciendo sin temores
convirtiendo poco a poco
al pequeño niño en hombre.
Las tornas ahora han cambiado
y sois vosotros vulnerables
ahora yo voy a cuidaros
contra todo y contra nadie.
La ternura que ahora siento
no es comparable con nada
vuestra sonrisa es como el viento
que barre la sabana,
que reina con su cadencia
sobre árboles y ramas
que alimenta con su existencia
lo más profundo de mi alma.
Repaso esas viejas fotos
con nerviosismo y reverencia
recuerdo tantos días hermosos
simpre rodeado de vuestra presencia
Y una sonrisa grande y sincera
escala hasta mis labios
recordandome altanera
que sonreir es de sabios.
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