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martes, 14 de septiembre de 2010

Siqueiros-Paulista

Cuando estaba en México, vi una exposición sobre Brasil. Fue en el
MUAC en la Ciudad Universitaria, era sobre el funk y el canibalismo.
Creo que es de los pocos dias lluviosos que recuerdo, no porque no los
hubiera, solo porque no recuerdo otros. Las esculturas geométricas
sobresaliendo de aquella mata parecían un paisaje wellesiano de la
Máquina del Tiempo.
Ahora en la Paulista vi una exposición referenciando a Mexico, con una
maqueta de la sala Siqueiros de Polanco, prácticamente en la calle
donde vivía. La vez que vi aquella sala era un decorado de los tejados
de Fantomás por los que todos quisimos saltar hace tiempo.

¿Será que el mundo es un pañuelo?¿o serán las telarañas de mi
cabeza?

lunes, 14 de junio de 2010

Saudade

Mucho antes de aproximarme a la lengua portuguesa, ya alguien me habló de esta palabra. "Saudade". Me dijo que no tenía traducción al castellano, que palabras como nostalgia, añoranza, se aproximaban pero tampoco la describían completamente. Era mejor escuchar a Cesarea Évora, voz de ébano, jeito caboverdiano.
Esta mañana de domingo estaba viendo una exposición en el MASP sobre el Romanticismo, y me recordó la que vi en el MAM de Chapultepec sobre el Surrealismo. Y de repente aparecieron los cuadros entre los tesoros paulistas, dos de Siqueiros, uno de Rivera, y un extraño Diego Rivera retratado por Modigliani en sus años parisinos. Y ya ahí sentí lo que era "saudade". Eu tive lá saudade da minha cidade do Mexico.


domingo, 14 de febrero de 2010

Museando

Ha sido una semana museística pésima.
Primero, el museo nacional de San Carlos: a mi el arte europeo clásico
no me gusta (el Prado me aburre, me da hambre). Ahí en San Carlos, el
maestro viejo me recomienda los museos de la calle Moneda y el Carreño
Gil, sobre la Avenida Revolucion ya entrando en San Angel. Es decir,
lejísimos, en el fin del mundo, lo menos. Y voy y le hago caso.
Qué decepción de museo, tres plantas diáfanas en rampa: la primera,
con experimentos de los becarios del Bancomer; la segunda, no me
dejaron entrar, sin motivo, cuando aparentemente no estaban haciendo
nada (desde las rampas se ve toda la sala en 360• grados, y no, no
estaban haciendo nada, una sala esperando visitas). De la tercera
sala, solo pude ver la mitad, porque estaban grabando un reportaje
sobre impulsos al arte moderno, y la reportera era medio olvidadiza,
o disléxica, quién sabe, y no terminaban de grabar. Lo peor de todo
en el Carreño no fue eso, ni la distancia infinita, no, era la
proporción de guardas a visitantes de 7 a 1, inevitable sentirse
vigilado, cercado. Odio esa sensación, igual que en el SHCP de Moneda
en el que literalmente las seguratas te persiguen, ojo avizor, para
que no te lleves la Flechadora de bronce tamaño semi natural en el
bolsillo.
El miércoles en la SEP a ver murales, pero nada, no me dejan entrar. Y
hoy, termino finalmente con la sala Siqueiros polanquera, extraña, de
nuevo sin murales, pero que solo por ver ese cómic de Fantomas co-
protagonizado por Cortazar y Octavio Paz mereció la pena. Creo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El día

Hoy fue un día bastante redondo. Trabajé en casa, a causa de la tremenda amenaza de las manifestaciones multitudinarias que iban a colapsar la ciudad. Cualquier excusa es buena.
Me eché una siesta de babero, y fui a tomar un café servido a la española, es decir, con taza de loza, pequeña, café concentrado, y no dos litros y medio en un vaso de cartón. No estaba mal, no sabía como en España, el café chiapaneco, pero al menos era lo más parecido.

Tomé un camión hasta Chapultepec y fui al museo de arte moderno, a ver una exposición de Remedios Varo, una catalana -naturalizada en México como refugiada durante la invasión nazi de Francia- surrealista-metafísica que se inspiró en sus lecturas, desde lo metafísico, a las matemáticas, pasando por la novela negra, fantástica y esotérica. Me gustó como la muestra enlazaba sus cuadros con citas de la literatura supuesta inspiradora.

Luego me dolía la tripa y pensé que sería agradable sentarse en el banco frente a las Dos Fridas, de la exposicion permanente, pero una gringa obstinada en disparar todo encuadre del cuadro posible no me daba opción mas que a ver su culo, y no me apetecía, así que salí al parque del museo a sentarme en un banco de piedra lleno de hojas de otoño. Qué raro, un trozo de verde en la ciudad de México en estas fechas, y no está sembrado de flores de pascua.

Llegó la hora de cerrar el MAM, y salí a Pasear por Reforma para ver la exposición de viñetas de Abel Quezada en las rejas de Chapultepec, y de repente se me encaprichó acercame al Palacio de Bellas Artes. Cogí un camión, me planté allí, compré los malditos sellos en el Palacio de Correos, unos chocolates en Sanborns y pensé en regresar hacia Auditorio. Mala idea la del chocolate si te duele la tripa, y lo de bajar al centro el día de la manifestación. Reforma se bloqueó en cuestión de minutos, vaya.


No pasaban camiones por Reforma, y terminé andando hacia Insurgentes para coger el metro, pero me dió pereza, y al final entré en un hotel para pedir un taxi seguro en la Zona Rosa, que me llevó raudo al Auditorio, total, todo el tráfico estaba atrancado en Cuahutemoc.
Quería ver una obra de teatro medio musical, una obra dentro de otra. Como lo del sueño dentro del suelo "es lo más cercano a despertar" que alguien dijo, y otros citaron, y yo no recuerdo. Pero que casualidad, las entradas estaban agotadas para la obra que quería ver. Qué raro, aunque oí algo de "invitaciones", así que debía ser por eso. Está en sus ultimas funciones, y debieron invitar a medio DF a verla.

Ya me quedan pocas opciones para elegir en los teatros del centro cultural del bosque, así que no elegí, vi la que quedaba "Matando Puercos"; un experimento con los personajes estrella de Shakespeare simultaneamente controlados por unas brujas bastante eléctricas. Inciso: esta, Xicoatl, sí era más para intelectuales. Pero duró poco, y no estuvo tan mal para lo duro que podría haber sido.


"There are more things in heaven and earth, Horatio. Than are dreamt of in your philosophy."

domingo, 6 de septiembre de 2009

Noche en el museo

Sin ánimo de hacer publicidad gratuita, me pareció un sorteo interesante.
Telefónica sortea visitas nocturnas privadas a varias instituciones culturales con las que suele tener actividades de patrocinio. Por ejemplo la Biblioteca Nacional, el Prado y el Teatro Real en Madrid, o el Guggenheim en Bilbo.
Para participar aquí.

miércoles, 8 de abril de 2009

Presuntos culpables

Una curiosa exposición en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México, sobre la experiencia en las cárceles mexicanas. Me ha llamado la atención lo gráfico de las recetas para fabricar utensilios de utilidad en la cárcel, como cuchillos y puntas, vasijas, o incluso una parrilla.






lunes, 6 de abril de 2009

El pájaro Dziu

Hacía mucho calor en la ciudad de México. El paseo desde donde me dejo el taxi de Jesús, desde Bellas Artes, hasta mi hotel en la Zona Rosa, fue más trabajoso de lo que pensaba. Con el calor, el sueño, el cambio de horas, el ligero soroche y el aire propio del DF, que a veces cuesta respirar, tardé más de lo que pensaba. Pero ayer era domingo, y la ciudad vibraba, repleta. La Alameda Central, Reforma, Bellas artes y el Zócalo estaban rebosando de gente, y en muchos rincones, estaban "estando sin más", paseando, o vete a saber qué haciendo. La enésima protesta campesina llegando a Cuauhtemoc, y al fondo, el edificio Reforma222 triangular, figura que para mi es símbolo de todo lo mexicano. La piramide rectángula de Reforma222  se distingue perfectamente desde el avión, según planea sobre el mar de ladrillo que invade el valle de Mexico hasta los  cerros, y más allá, con construcciones trepando por la ladera. 
Habíamos estado vagueando toda la mañana del domingo, y por la tarde nos pusimos en marcha. Me encantan los planes laxos que conducen a cualquier cosa menos lo que tenías pensando. Empezamos viendo el Museo de las Intervenciones, o de los traumas nacionales, como dice el bueno de Jesús- si os sirve de consuelo, amigos mexicanos, a nosotros los yankos y los gabachos también nos han dado por saco, minando el poco orgullo patrio peninsular  que la pobre identidad española aun (man)tenía.  Cuando no era una invasión ha sido una usurpación de territorios de ultramar, como Cuba o Filipinas. 

Acabando la tarde, el taxista que nos intentó llevar del museo a la cineteca nacional, nos dejó tirados a medio camino y terminamos en el Centro Nacional de Artes, un impresionante complejo de audiotorios y teatros que dudo - por desconocimiento- si existe, así de abierto, en Madrid o en Barcelona. Cogimos una entrada para una obra de teatro "El pájaro Dziu", una leyenda maya que me recordó a mis vacaciones chiapanecas y la cosmogonía prehispánica que Esquivel recoge en "Malinche". La entrada le costó el equivalente a 1,5 euros. 
"Ya ves, aquí la cultura casi la regalan y ni aun así", dijo Jesús. 

Me temo que eso pasa en todos los sitios.



domingo, 22 de febrero de 2009

Espeluznante

Otro fin de semana dedicado a trabajar, a tareas de la profesión que no llenan, y con esa desazonadora sensación de ciclo; la arena-tiempo que se escurre por los dedos, esta vez sin notar los granos fluir por la piel de las manos, y la mente ocupada en el siguiente hito.
Con la intención de desbloquearlo, se me ha ocurrido la mala idea de ver a Francisco Panceta. Y es que un tipo que postula principios misantrópicos, existenciales y profundamente desmitificadores del hombre como algo más que una confluencia de huesos y carne, pues no anima precisamente el día.

En concreto, esta pintura me ha causado inquietud. Malestar, de hecho, al leer la explicación.


Una distorsión de una escultura de Miguel Ángel, en la que Bacon presenta a la figura en cuclillas, tensa, entregada a una actividad indefinida, agarrado como puede a una baranda, que le rodea, le limita. Y encima, le encajonan en un cubo-jaula. Lo inquietante es que la figura es casi translúcida, se desvanece, mientras que las aristas y barras metálicas -la jaula- están perfectamente definidas.

Una metáfora brillante.












"El Papa Inocencio X" por Velázquez


"One of the major messages that Bacon tries to convey in his work is the misanthropic idea that all humans are simply parasites upon the earth and that we have false illusions of supremacy over all other living things"


"Inocencio X" por Bacon

lunes, 12 de enero de 2009

Las siete caras del dado

Una curiosa sensación me invadió cuando estaba viendo esta exposición de -creo que se califica como- arte surrealista: de repente me di cuenta que ¡estaba dentro de una Iglesia! Una iglesia reconvertida en sala de exposición. Laica. Un espacio moderno, lleno estos días de pinturas hiperrealistas de un movimiento de vanguardia catalán del que formó parte Antoni Tàpies.
"Dau al Set", el dado de siete caras, era una revista, o más que eso, un grupo de siete: pintores, poetas y un filósofo en la era de posguerra.
Lo que me sorprendió es que me di cuenta de que hay más formas que utilizar el patrimonio sacro para algo más que como altar con olor a rancio. Desde hace años que no me gusta visitar iglesias al uso, y no es parte de mi ateismo, que también; es que tengo la sensación de entrar en una cueva, oscura, fea, y con recuerdos por todos los lados a la gloria pasada, a riquezas formadas a golpe de intrigas, hegemonía ilegítima y .. ¿por qué no? A base de infundir miedo al personal.

¿Hora de la desamortización del tercer milenio? A quién no le gustaría utilizar la catedral como continente de la biblioteca municipal, teatro y sala de conciertos.


Por cierto, una exposición genial.

jueves, 1 de enero de 2009

Arte en la calle (no dura...)

Una genial idea del Ayuntamiento de Valladolid de sacar a la calle una serie de obras del Museo de Arte Contemporáneo Español.



















Vale que esté promovido por la institución carcalizada, y que el medio oficial de difusión sea la Cope, pero eso no justifica el vandalismo que han sufrido los facsimiles: pintadas, restos de spray navideño, tela rajada y en algunos casos... ¡se han llevado la tela entera!

Lo peor de todo es que dudo mucho que el vándalo de turno haya dejado su huella por cuestión ideológica. Incluso aunque sea la marca de Anarquía, no me lo creo. Creo que es el borreguismo popular, el efecto espejo retrovisor. Veo algo bonito, o frágil, y me lo cargo solo para deleitarme en comprobar el efecto destructor de mi ego.


Putos frustrados de mierda.