Mostrando entradas con la etiqueta Oaxaca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oaxaca. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de enero de 2010

Mar Attack!

27 de Diciembre de 2009, 15 horas 33 minutos
Bahía el Maguey, Huatulco, Oaxaca, Estados Unidos Mexicanos

La version exagerada:

…y una gran ballena blanca nos atacó con su cola, casi destrozando nuestra moto de agua y lanzándonos decenas de metros por los aires (casi). Nos escapamos por los pelos.

La versión real:

…en realidad pasó como a diez metros (que la verdad, sí es bastante cerca para ir en una enclenque moto acuática), y, bueno, sólo vimos la cola zambullirse, con lo que en vez de una ballena asesina perfectamente podría haber sido una crecidita sirena tipo Daryl Hannah (gracias, Tantin Quarantino, por reformarla, y un saludo a Paz Verde por la lucha contra los marus).

jueves, 31 de diciembre de 2009

A quien madruga, dos tlayudas

La tlayuda, la riquísima variante oaxaqueña de la pizza: en vez de
masa, una gran tortilla de maíz tostada; en vez de salsa de tomate,
frijol refrito; queso Oaxaca sustituyendo al mozarella y luego
aguacate, lechuga y la carne, al gusto del consumidor: cecina, tasajo
u otras que ni sé. Las mejores en la ciudad de Oaxaca, las del
mercado, con ambientillo de serie.

martes, 29 de diciembre de 2009

Istmo

La ultima entrada la escribí desde uno de esos restaurantes de
carretera en un poblado cualquiera del Istmo de Tehuantepec, de los
que están sembrados de topes y nunca sabes si sus casas están a medio
hacer, o a medio caer. Menú sencillo, escaso mas bien, y comida mala
sobre hule maltratado, con gran variedad de salsas mexicanas de
fabrica, tortillas recalentadas y un porche en mestizaje con garaje
envejecido, y mientras, el radio suena con la mejor cumbia de bote. La
vista, una carretera sinuosa en su tramo mas recto y bajo; no muy
lejos esta el mar, pero no se ve, se pierde entre el vergel, palmeras
aquí y allá, con las casas del poblado que se desparraman por las
riberas del pavimento. Solos, no pasan muchas almas, y menos motores
por estos lados, hasta que llegan ellos, pero no con hambre; quieren
estirar las piernas, y que la niña se entretenga, con atracciones
locales como la pareja de bueyes uncidos que patean lentamente y
atraviesan el cuadro que es el porche como en las películas a cámara
lenta, despacio, pero incansables. "Pues como la vida, ¿no?"

Desayuno en el Mediterráneo

¿No es una estampa inspiradora con la que desayunar? Una terraza sobre
el pueblo, modesto, brisa suave sobre la bahía, barquitas de
pescadores meciendose, poca gente, nada de desarrollo turístico y
temperatura ideal.
Me recuerda a uno de esos rincones perdidos del Mediterraneo que ya
nadie sabe donde están y si están.
Llevamos tres días por las bahías oaxaqueñas, desde el Istmo
rudimentario al desbordado Huatulco, y ahora nos despedimos de la
costa desde Puerto Angel, este rincón perdido del Mediterraneo que
espero que no se encuentre demasiado.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Oaxaqueña

Hoy me despertaron los malos sueños. Me levante con la cabeza llena de sombras.
Pero hace un brillante día de Navidad en la ciudad de Oaxaca, y el sol va a disipar toda sombra.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Aeropuerto Stuck

Hotel Camino Real, aeropuerto internacional de donde siempre.
Creo que después de tres ciclos Zen consumidos, no quedan ganas para hablar del incidente. Además ya se ha dicho mucho sobre los aeropuertos, las aerolíneas y las viejas costumbres de la transhumancia posmodernizada. Que verdes eran las cañadas, ahora grises de concreto, luz blanca, vidrio y acero. Xicoatl sugiere un post sobre taxistas mexicanos, ya tenemos material de sobra, ductil y de gran densidad temporal; pero mucho ha escrito ya el uruguayo en su blog sobre tema, mejor no menearlo mas (por ahora). Esperemos la cena, el lee y y yo escribo, y esperemos mañana llegar, esta vez si, a Oaxaca. Lastima, nos perdimos la Noche de Rabanos.