por las calles de la ciudad,
sangrando por el alma mía
de melancolía y de soledad.
El azar me unió en Gran Vía
a un sacerdote de la amistad,
rock y cervezas provocarían
el milagro de la felicidad.
Gracias David
Esta frase la repetían mis padres y mis abuelos incesantemente cuando era niño, y vagaba entre sueños y realidades por aquellas tierras castellanas, cuna de mis aventuras inventadas.
Como ahora ya se, las palabras lindas pueden quedar en frases vacías si uno no se para a recapacitar sobre ellas. Agradecido, que palabra más bonita, agradecido estoy a muchas cosas y a mucha gente, por ayudarme en el camino, por enseñarme, por criticarme,... por hacerme crecer. Y agradecidos como pueblo, como sociedad debemos estar a nuestros mayores por haber transformado un mundo de ignominia y tiranía en un mundo que si bien tiene muchos defectos, está ya muy lejos de aquellos tiempos infernales. Agradecidos porque se dejaron sus vidas, sus ilusiones, sus sueños, para que nosotros pudieramos luchar por los nuestros, y agradecidos sobre todo porque salvo raras excepciones nunca nos han hecho pagar precio por ese sacrificio, no recuerdo a mis abuelos quejarse de sus vidas, no recuerdo la autocomplacencia en ellos, algo que ahora tanto abunda entre nosotros, que nos hemos vuelto algo pusilánimes en comparación con nuestros antepasados.
Por eso me ha emocionado la noticia que he leido esta mañana, Homenaje a Marcelino Camacho.
Homenaje a una persona, pero con él, a toda una generación de héroes olvidados, que miran con tristeza como el fruto de sus esfuerzos ha quedado para otros, que en muchos casos ni siquiera tenemos la delicadeza de reconocer que no hemos sido nosotros quienes lo hemos conseguido, que nos ha venido regalado. Y me ha emocionado especialmente la fotografía, un hombre nonagenario, junto a su mujer, su amor de toda la vida. Toda una vida compartiendo el mismo sueño, apoyándose y dándose aliento, cuidándose,.... quizás no te hemos agradecido como deberíamos, pero tu has obtenido el mayor premio Marcelino, lo tienes junto a tí.