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viernes, 8 de enero de 2010

200 mil españoles abandonados en el desierto

O al menos fueron españoles, hasta que el gobierno del estado español decidió revocar esa nacionalidad. Y desde hace 33 años, los saharauis están abandonados en el desierto.

Copio lo que Rincón nos ha enviado, una reflexión de Eduardo "Las Venas Abiertas de América Latina" Galeano sobre la situación en el Sahara Occidental.



Me pregunto que reacciones viviríamos si el gobierno español decidiera de repente entregar a Marruecos el territorio y a los españoles que viven en Cuenca.





¿Por qué será que los ojos se niegan a ver lo que rompe los ojos?

¿Será porque los saharauis han sido una moneda de cambio, ofrecida por empresas y países que compran a Marruecos lo que Marruecos vende aunque no sea suyo?

Hace un par de años, Javier Corcuera entrevistó, en un hospital de Bagdad, a una víctima de los bombardeos contra Irak. Una bomba le había destrozado un brazo. Y ella, que tenía ocho años de edad y había sufrido once operaciones, dijo:

–Ojalá no tuviéramos petróleo.

Quizás el pueblo del Sahara es culpable porque en sus largas costas reside el mayor tesoro pesquero del océano Atlántico y porque bajo las inmensidades de arena, que tan vacías parecen, yace la mayor reserva mundial de fosfatos y quizá también hay petróleo, gas y uranio.

En el Corán podría estar, aunque no esté, esta profecía:

–Las riquezas naturales serán la maldición de las gentes.


domingo, 18 de mayo de 2008

Justicia y padres divorciados

Es cierto. Últimamente me estoy aficionando a esta modalidad de reividicación street-to-blog, de la calle directo al blog.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Descanse en paz


Hoy ha muerto el inmigrante rumano que se quemó frente a la delegación del gobierno de Castellón, para llamar la atención sobre su situación y la de su familia, este pobre hombre no encontró otra salida que sacrificar su salud y finalmente su vida para intentar salvar a su familia, esta ha vuelto a Rumanía, y espero que al menos con su sacrificio haya conseguido el objetivo que esperaba.
Dice mucho de este mundo que un hombre tenga que llegar a esto para salvar a su familia, y que ahora todo el mundo diga que no era para tanto y que si hubiera buscado habría encontrado salida, seguro que por pereza decidió acabar con su vida, seguro que prefería morir a vivir con su familia,....
Lamentablemente éste será otro caso más, otra noticia más que dentro de un minuto será historia, y ya nadie recordará salvo sus hijas y su mujer que nunca podrán olvidar la imágen de su padre devorado por las llamas en un postrero grito de rabia y de dolor, por tanta injusticia, por tanta humillación.
Nada cambiará, todo seguirá igual, y yo quisiera pedir a algún Dios que cuide de este hombre allá donde vaya, pero ante tanta miseria, ante tanto dolor ¿quién puede creer en un Dios bondadoso? y si cree ¿como puede pensar que tiene alguna influencia en lo que aquí ocurre?. No hay más influencia que la poquita que nosotros podamos tener, no hay más Dios que el que late en el interior de cada uno de nosotros.
Descansa en paz