Desde la atalaya del tiempo
observo estas avejentadas manos,
manos que ganaron el sustento,
manos que acompañaron mi canto.
Miro a mi alrededor,
todo está oscuro,
solo el aire de mi habitación,
acompaña a este viejo, ya maduro.
Los recuerdos se agolpan en mi mente,
recuerdos de una vida terminada,
los tengo en mi interior aún muy presentes,
camino del final y de la nada.
Más no tengo reproches a esta vida,
dura y áspera en extremo,
disfruté del viento como espiga
amarrada al suelo por un sueño.
Soñé con el amor que inunda estrellas,
que barre cuál ciclón toda agonía,
soñé cada noche la belleza
de despertar sonriendo al nuevo día.
Y cumplido como está
el tiempo concedido,
rodeado de mi soledad
mi legado escribo.
En paz me voy,
como en paz viví,
derrotado acudo hoy,
derrotado, llego aquí,
Me despido sosegado,
alegre y descansado,
pues nunca pierde quién vivió,
el sueño de querer seguir soñando....

Imágen tomada de: http://laburiosombra.nireblog.com
observo estas avejentadas manos,
manos que ganaron el sustento,
manos que acompañaron mi canto.
Miro a mi alrededor,
todo está oscuro,
solo el aire de mi habitación,
acompaña a este viejo, ya maduro.
Los recuerdos se agolpan en mi mente,
recuerdos de una vida terminada,
los tengo en mi interior aún muy presentes,
camino del final y de la nada.
Más no tengo reproches a esta vida,
dura y áspera en extremo,
disfruté del viento como espiga
amarrada al suelo por un sueño.
Soñé con el amor que inunda estrellas,
que barre cuál ciclón toda agonía,
soñé cada noche la belleza
de despertar sonriendo al nuevo día.
Y cumplido como está
el tiempo concedido,
rodeado de mi soledad
mi legado escribo.
En paz me voy,
como en paz viví,
derrotado acudo hoy,
derrotado, llego aquí,
Me despido sosegado,
alegre y descansado,
pues nunca pierde quién vivió,
el sueño de querer seguir soñando....

Imágen tomada de: http://laburiosombra.nireblog.com