Mostrando entradas con la etiqueta el salvador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el salvador. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de enero de 2009

La guerrilla que ganó democráticamente

Bien, yo sigo con lo mío. Volvamos a El Salvador.




Ayer se celebraron las elecciones municipales y legislativas en el país más pequeño de América Central. Cito la noticia en Terra:

"El partido de izquierdas de El Salvador parece estar encaminado a conseguir una victoria electoral en la votación para el congreso celebrada ayer, lo que daría al partido de las guerrillas de la Guerra Fría una oportunidad histórica para alcanzar la presidencia."

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), fundado por los dirigentes de los subversivos de la guerra civil salvadoreña de los ochenta, parece que podría llegar a la utopía que encabeza este post, en las elecciones al gobierno que ocurrirán en Marzo. Para los detractores del Frente, su líder vende buscar políticas amigables de mercado y llevarse bien con el bueno de Barak, y apela a que los votantes favorables a Estados Unidos voten al FMLN. Después de todo, los derechistas temen que El Savador llegue a unirse al movimiento latinoaméricano izquierdero chauvinista. Perdón, chavista, me he liado por lo absurdo de ambos.

No sé si es que le estoy cogiendo cariño al tema por culpa del libro de Bucay que estoy leyendo- El candidato- un tanto mediocre, pero me gusta, no deja de ser una buena interpolación de la historia de muchos de los países americanos. En él, los habitantes de la república de Santamora desconfían de la decisión de su dictador que después de treinta años de cruel régimen represivo, decide llamar a elecciones demócraticos. Incluye de serie guerrilla libertadora-terrorista y gobierno militar en complot.

El caso es que quizás sea un ingenuo yo por pensar esto, pero si el próximo Marzo, el FMLM consigue llegar a la presidencia, sería un ejemplo modélico de por qué la democracia y por qué no la violencia, aunque sea libertaria. Lo siento, Henry, no estoy de acuerdo ni con Maquiavelo ni con Ernesto Guevara.

miércoles, 14 de enero de 2009

El Salvador: a la memoria y la verdad

Me encanta cuando las superpotencias juegan guerras en las casas de los demás.
Leo esta noticia:

España investigará a 14 militares de El Salvador por la muerte de jesuitas en 1989

y me pongo a leer sobre el tema. A ver de donde viene.

Resulta que el asesinato de los jesuitas fue uno de los eventos detonantes para que la ONU interviniera en la guerra civil salvadoreña, sucedida entre 1980 y 1992.
¿Ingredientes para un buen plato de guerra civil? Un gobierno militarizado de derechas, como no, que defiende los intereses la oligocracia del pais - un 10% de la población con el 80% de las riquezas nacionales versus el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (alias, los subversivos), una agrupación de izquierdas político-guerrillera. Me suena: una élite militar con un ejercito bien formado contra una agrupación más heterogenea de guerrilleros con más pasión que pericia.
¿Y cual es el condimento? Estados Unidos, apoya directamente con armamento y adiestramiento militar al ejercito salvadoreño, mientras que las guerrillas, son apoyadas por los sandinistas nicaragüenses que les ceden armamento procedente de la URSS.

Resultado: de guerra fría nada, guerra externalizada. Estados Unidos y Rusia batallan con marionetillas del mundo pobre.
Cuando Ronald Reagan tomó posesión del poder el 20 de Enero de 1981 presentó esa ofensiva, iniciada tres semanas antes, como una prueba del avance del imperio del mal – la URSS – en el patio trasero de su país.
El postre: casi el 2% de la población perdió la vida en el conflicto. Miles de niños y adultos mutilados por los campos minados, y la economía salvadoreña retrocede decenas de años. Que bien. La mera acción de Estados Unidos - una-palabra-tuya-bastará-para-sanarme - hubiera podido resolver el conflicto el año cero.