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viernes, 13 de noviembre de 2009

De qué hablo cuando hablo de correr

Hace un mes y medio aproximadamente vino un amigo de Valladolid por trabajo a Barcelona y quedamos para cenar juntos junto a una pareja de amigos comunes. Justo tenía preparada para esa noche un regalo para la pareja, así que compré una novela de John Kennedy Toole que acababa de leer y me gustó mucho a mi amigo pucelano. Me hacía ilusión que todos tuvieran un regalo esa noche.

Una semana después, coincidí con Héctor por primera vez en el aeropuerto de Barcelona, me acerqué a buscarle con un par de amigos comunes y fuimos a casa de uno de ellos a cenar y a pasar un buen rato juntos. Héctor traía regalos para ambos amigos, y como a mí no me conocía ni sabía que iba a estar presente, lógicamente no me correspondía ningún regalo traído del lejano Japón. Así que en el momento de dar los regalos, me regaló el libro que justo acababa de terminar en el avión, "What I talk about when I talk about running". Fue un detalle que me encantó y me hizo pensar en lo fugazmente feliz que pude hacer a mi colega pucelano con un simple gesto, lo mismo que hizo Héctor conmigo.

Este libro ha sido mi compañero de viaje durante dos semanas en Sudáfrica, más tiempo del necesario para un libro que se lee de forma rápida, pero muy entretenido para rellenar el tiempo que siempre hay en un viaje de un grupo de tres personas, con las esperas matutinas incluidas. Héctor tiene la misma manía que yo de hacer pequeños dobleces en las páginas donde hay algún párrafo que le llama la atención, así que no me fue muy difícil de adivinar el contenido que publicaría en su blog cuando hablara del libro.

A mí también me gustaron mucho los pasajes que destaca en su post, y me encantó la forma de acabar el libro, de alguna forma me recordó a "El coronel no tiene quien le escriba", desde 50 páginas antes ya sabes cuál será la última frase:

At least he never walked