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lunes, 4 de octubre de 2010

Países ricos, países pobres

El otro día me topé con este post de Jesús Encinar en el que habla de las causas de los diferentes niveles de riqueza entre países.

Su primera idea en contra del papá estado que existe en España la comparto plenamente, lamentablemente creo que hay mucha facilidad para chupar del bote cuando vienen mal dadas por muchos sectores que en época de bonanzas se dedican a ganar y ganar dinero. ¡Vivan las subvenciones y los rescates bancarios!

Lo que no entiendo es cómo una persona que dice haber leído a Eduardo Galeano puede hacer este tipo de afirmaciones: "la pobreza no es consecuencia de la riqueza de los países ricos sino causa directa de la historia, política, cultura y sociedad local. La mayoría de países del mundo tienen, para lo bueno y para lo malo, los gobernantes que se merecen". No tengo a mano "Las venas abiertas de América Latina" pero recuerdo (más o menos, mi memoria es esquiva) varios ejemplos de cambio de gobierno en países latinoamericanos propiciado por movimientos lícitos algunas veces otras veces no tanto de las grandes potencias mundiales. Me parece tremendamente injusto hacer esa afirmación, aunque la verdad es que quizás en España sí que nos merecemos la vergonzosa clase política que tenemos por nuestro pasotismo.

De nuevo comparto su idea de ayudar en base a microcréditos a los países en vías de desarrollo para fomentar el comercio y los negocios de forma más o menos directa, ayudando no sólo a sobrevivir sino a prosperar. Desde hace un tiempo decidí que permitir que Triodos con su programa de microcréditos gestionara mi poco dinero a costa de una menor rentabilidad comparado con otros bancos o cajas era una buena idea.



viernes, 8 de enero de 2010

200 mil españoles abandonados en el desierto

O al menos fueron españoles, hasta que el gobierno del estado español decidió revocar esa nacionalidad. Y desde hace 33 años, los saharauis están abandonados en el desierto.

Copio lo que Rincón nos ha enviado, una reflexión de Eduardo "Las Venas Abiertas de América Latina" Galeano sobre la situación en el Sahara Occidental.



Me pregunto que reacciones viviríamos si el gobierno español decidiera de repente entregar a Marruecos el territorio y a los españoles que viven en Cuenca.





¿Por qué será que los ojos se niegan a ver lo que rompe los ojos?

¿Será porque los saharauis han sido una moneda de cambio, ofrecida por empresas y países que compran a Marruecos lo que Marruecos vende aunque no sea suyo?

Hace un par de años, Javier Corcuera entrevistó, en un hospital de Bagdad, a una víctima de los bombardeos contra Irak. Una bomba le había destrozado un brazo. Y ella, que tenía ocho años de edad y había sufrido once operaciones, dijo:

–Ojalá no tuviéramos petróleo.

Quizás el pueblo del Sahara es culpable porque en sus largas costas reside el mayor tesoro pesquero del océano Atlántico y porque bajo las inmensidades de arena, que tan vacías parecen, yace la mayor reserva mundial de fosfatos y quizá también hay petróleo, gas y uranio.

En el Corán podría estar, aunque no esté, esta profecía:

–Las riquezas naturales serán la maldición de las gentes.