Ha hablado de temas quizás ya conocidos por una minoría pero que apenas toman relevancia en los informativos, como el mercado de armas en el que España es uno de los actores principales o la existencia de bancos éticos (ha remarcado la paradoja de incluir el adjetivo ético al lado del nombre banco), haciendo hincapié en lo importante de la coherencia a la hora de definir tus acciones individuales.
Me ha llamado la atención la frase que da título a este post, "La justicia no se regala, hay que conquistarla". Habla de una fórmula de luchar contra el presupuesto dedicado al Ministerio de Defensa desde la declaración de la renta como protesta al elevado presupuesto dedicado a armamento y acciones armadas. Comenta de pagar menos impuestos como medida de protesta, de forma similar a como se protestó en EEUU durante la guerra del Vietnam para tratar de evitar la partida de soldados al frente. Una fórmula que posiblemente conlleve una multa y por tanto tener que pagar finalmente más dinero del estipulado por los impuestos, pero indica de nuevo que hay que conquistar la justicia mediante algún tipo de protesta social.
Nos ha comentado cómo se consiguió hablar en una Junta de Accionistas del BBVA para denunciar delante de 1400 accionistas que dicho banco otorgaba créditos a empresas extranjeras dedicados a la fabricación de armas. Cómo a partir de ese momento Francisco González les envió una misiva para explicar cada uno de los créditos y la fórmula que utilizaría para no renovar los que seguían activos.
Importante el repaso que ha dado a la pena de muerte, de cómo se consiguió eliminar en 1995 de la Constitución Española el artículo 15 "Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las Leyes penales militares para tiempos de guerra". Y ha mostrado su preocupación por los anexos de la Constitución Europea, que según comenta no se repartieron por la sociedad y que marca una buena parte de la misma. Textualmente, "La muerte no se considerará infligida con infracción del presente artículo [que prohíbe la pena de muerte] cuando se produzca como consecuencia de los siguientes casos [...]: reprimir de acuerdo con la ley una revuelta o insurrección". Es decir, que si el poder considera que una manifestación es una revuelta o una insurrección, el matar a alguien no se consideraría delito. ¿eres tú John Wayne... o lo soy yo?
