Estoy sentado a la sombra, contemplando cómo se mece el Mediterráneo sur. Esto lo estoy escribiendo con un bolígrafo y una hoja de papel que conseguí antes de venir a la playa de los Genoveses. ¡Hacía tanto tiempo que no escribía a mano! Pronto me dolerán los dedos…
A la sombra empieza a refrescar. ¿qué árbol es éste, que deja pasar un rayo sí, otro también? No soy un experto, pero parece un eucalipto, poco frondoso diría. Seguramente mi padre sería capaz de determinar con exactitud la “marca”, “modelo” y antigüedad de este bosquecillo que nace al borde mismo de la arena. Lo siento, yo no he aprendí de mis padres esa habilidad. Padres queridos, habéis hecho un buen trabajo, no os sintáis mal si no sé reconocer un árbol o distinguirlo de una vaca lechera. En su crecimiento uno diverge - como a los 15 años- del camino marcado, y ésto forma parte del proceso en el que una persona avanza por la vida y toma sus propias decisiones, buenas o malas. Yo he recibido la mejor educación que podría recibir alguien de mi generación. Otra cosa es que haya sabido utilizarla. Al menos no me sirve para reconocer el tipo de árbol que me rodea. ¡Vaya!
Escudriño la playa a mi alrededor. Esta prácticamente vacía. No es de extrañar, los ej-ques pronto volverán del puente de mayo a sus atajcos, volverán a Madrid.
RAMAL 2
Supongo que luego pasaré esto al ordenador para poder postearlo en el blog. O quizás no lo haga, quien sabe. Quizás lo que debería hacer es un barquito con esta hoja y echarlo a nadar a ver si las corrientes marinas son capaces de arrastrar mis pensamientos -hechos barco- hasta el mar de las Antillas, como en el poema. ¿de quién es ese poema? Me encantó ver ese poema en el metro de Madrid. Me parece una idea estupenda, forrar de cultura las paredes de los vagones de metro. ¿Por que no seguir con más forros: Cervantes, Neruda, Vargas Llosa, García Márquez, Lorca? ¿A quién elegir? Yo apenas he leído algunos de ellos. ¿Por qué no ir más allá y forrar también los autobuses, las aceras, las calles, las plazas de Madrid?
RE-UNIFICACIÓN
Madrid, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Pero siempre los madrileños, tanto los de casta antigua y como los adoptivos, queriendo escapar de la metropoli hacia sitios más tranquilos. Como esta tierra, que me tiene cautivado. ¿Por qué será? Son los bosques de flores de esa especie de planta desértica (¿es aloe?), con el bosque bajo y más tierra pelada que viva, que resulta un paisaje casi alienígena para un castellano del norte. Paisajes ocres, amarillos, extraños. ¿Es quizás el clima? El calorcito que calienta, el calor tenue que caldea cualquier pensamiento por frío que sea.

