Frío castellano en su versión porteña. Camino por calles que no se
como se llaman, no lo sabré, pero que parecen Madrid. No pasa nada,
también me cruzo con gente que no sé cómo se llama, tampoco lo
sabré, y también parecen Madrid. Si no hablan.
Si me preguntás, creo que prefiero la primavera paulista.
jueves, 10 de junio de 2010
jueves, 3 de junio de 2010
Los restos

¿Qué será esa hacienda, descuidada, llena de arboles y casas coloniales, con los muros desconchandos y coronados por alambre de espino?¿Por qué tan abandonada, y tan protegida a la vez? Eso es lo que pienso siempre que me levanto tarde y ya no alcanzo al desayuno del hotel, y me dirijo a la padaría Bela Vista, tomo la rua Carlos de Pinhal y desciendo por la Alameda de Rio Claro, rodeando esta finca. Sus paredes trepan por las cuestas empinadas de las ruas paulistas, aquí un cacho con mosaico de azulejo, allá es pura sombra. Siempre que voy pienso que al volver preguntaré en la recepción por ella, seguro que tendrá una buena historia. Y siempre se me olvida. Hoy pensé que mejor no preguntar, no lo haré, me gusta desayunar viendo los arboles enormes que chorrean raices de color de barro, y que aun no sé como se llaman, y ver esta granja de restos coloniales y estatuas de próceres aparentes, sin saber qué es o qué fue. Café y un poco de imaginación. ¿Qué es la vida sin un toque de misterio?
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miércoles, 2 de junio de 2010
El de este año
Siempre lloro con Claire Ducreux, pero esta vez ha sido su compañero de sueños, Leandro, el que ha dirigido uno de los espectáculos más bonitos que he visto en estos 11 años de Teatro de Calle. En este vídeo apenas se aprecia la belleza de la pieza, pues la duración real es de 35 minutos, pero no por eso desmerece. Que lo disfrutéis.
martes, 1 de junio de 2010
Calor y circo

Pese a que todo, o casi todo, está en la Red, no me acostumbro a deshacerme de "mis papeles". Por ejemplo durante todo 1 año he estado, sin intención alguna, guardando la guía oficial en formato periódico del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid del año pasado. Y hace un rato revisando unas carpetas y fundas de plástico perforadas, he vuelto a releer los comentarios y reseñas de lo que vi entonces, recordando en la medida de lo posible algo de las sensaciones que tuve mientras veía las actuaciones. Las risas que me eché con "Dislocate", un trío de Australia,; más risas aún con Sebas, un tío muy divertido que vi por 2 veces de tanto que me gustó; las lágrimas que no pude contener con una compañía de bailarines portugueses en la que también participaban personas con parálisis cerebral; la ilusión al ver a mi hija aplaudir a una pareja, también de Portugal, llamada "Ariane Numero"; la originalidad que me pareció el dúo "Dithyrambe", de Francia; el intenso silencio de unos jóvenes vascos de "Kukai Danzta Konpainia"; el desparpajo y la sorprendente improvisación de unos chilenos que cortaron el tráfico de forma espontánea en la Pza. Poniente para interactuar con cualquiera que transitara por allí; el calor que pasé viendo a otra australiana, "Liz Lea", pese a abanicarnos con las telas de sus vestidos; el miedo al principio y la calma después de mi hija al ver a unas txalapartaris; la presión en la barriga del vértigo que daba ver a "O' Ultimo Momento", un acróbata subido a un mástil enfrentado a la gravedad; el asco de los escupitajos y gárgaras de "Mokadam Kanibal", de Francia, y sobre todo, el cúmulo de emociones que se revelaron con "1 Watt", unos belgas a los que di mi voto.
Cuán gratos estos recuerdos en este lunes tan veraniego, justo después de haber vuelto a sentir la magia durante 5 días intensos entre artistas de calle de todos los mundos.
Mi gran aplauso para todos/as ellos/as.
(Por cierto, en la introducción del vídeo aparece alguien conocida. Una pista: tenía entonces casi 1
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jueves, 27 de mayo de 2010
Retazo

"Y si no tenéis tele, ¿qué hacéis?
- Pues leemos, hablamos, vemos una películas, escuchamos música, tenemos gente en casa, sexo, hacemos dibujitos... no sé, lo que hacen las parejas, ¿no?"
De Jorge: http://milmaticesdegris.blogspot.com/
martes, 25 de mayo de 2010
Sinergias, analogías y contrarios
Hay preguntas que es mejor no hacer
y otras mejor no contestar.
Hay lugares a los que es mejor no ir.
Sin embargo, hay otros de los que sería mejor no regresar.
Hay personas a las que nunca olvidaremos
mientras que a otras sería mejor no haberlas conocido.
Hay vidas que contemplan de cerca la muerte
y hay muertos que se llevaron algo de nuestra vida.
Y en tanto no deje de haber partes ausentes
y huecos vacíos
seguiremos buscando aquello con lo que tapar las cavidades
y cerrar las aberturas
esas, por donde se escapan los miedos y anhelos.
lunes, 24 de mayo de 2010
The alot is better than you at everything
Facebook sirve por ejemplo para que alguien comparta un enlace tan genial como éste y puedas tener un momento de "alot of fun" :-). El Alot por cierto me recuerda a los bichos de "Donde viven los monstruos".
The alot is better than you at everything.

The alot is better than you at everything.

sábado, 15 de mayo de 2010
Billetes
Estaba acordandome ahora que cuando venía en el avión desde Mexico no
conseguía recordar si había billetes de diez euros o solo había de
veinte euros, que son muy parecidos a los de veinte pesos. Ni siquiera
reparé en que pudiera haber billetes de cinco.
conseguía recordar si había billetes de diez euros o solo había de
veinte euros, que son muy parecidos a los de veinte pesos. Ni siquiera
reparé en que pudiera haber billetes de cinco.
Vaya, ahora voy en un tren y no consigo recordar si en Mexico había
billetes de cinco y diez pesos!
¿Será que ya estoy totalmente madridizado?
viernes, 14 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
Alcatraz, qué la fuerza me acompañe!
Estoy currando en Alcatraz, o así es como llaman al Centro de Clasificación Automática de Correos en el que sudo todas las tardes. La verdad, o no es para tanto o yo me lo tomo todo con muy buen humor.
A la mayoría de los compañeros les patina el compañerismo y la alegría pero a mí no me importa demasiado. Yo saludo, sonrío, charlo un rato, y cuando ya la conversación no trascendental me empieza a dejar sin respuestas sinceras me pongo a escuchar música. Eso sí, a volumen máximo (lo que me aporrea los tímpanos) porque el ruido de las máquinas te altera los latidos del corazón. Taquicárdicos ya de por sí si una se olvida de ser consciente de la respiración y los movimientos, porque las cartas salen a lo laaaargo de una máquina que no para en toda la tarde. Carrera por aquí carrera por allá no vaya a ser que se caigan y se atasque. Dónde se enciende la luz allí que voy yo, las recojo, las pongo en una bandeja, la etiqueto y la pongo en un carro. Esto es la que yo llamo jugar a los marcianitos en el nivel 1. Cuando me toca la de nivel 2 ó 3 se queda una pa´ recoger chapas en los bares, porque el ritmo es de clase de aeróbic y el cerebro no para de repetir B45, C17, E 8, A24... Hundida! No, hundida nunca, porque como ya digo, saco lo mejor que puedo o veo de cada situación. Medito y respiro para no hacerme daño en las muñecas, soy consciente de cada parte de mi cuerpo que no quiero torturar. Durante algún segundo miro a las ventanas a lo lejos y alto de la pedazo de nave en la que estamos y diviso una nube de la que me cuelgo unos instantes que me llevan muy lejos de Alcatraz. A veces un rayo de sol se cuela en lo alto y salto para recogerlo. Su reflejo en la zona de las EEs. Qué alegría!
Un día sí y otro también, la electricidad estática te deja churrascaita. Cuando estás en la cabecera de la máquina, dándola de comer, cada vez que tocas el carro de hierro o la mesa también de hierro, fuissuhhhh!! latigazo de corriente eléctrica que te llega desde los deditos de la mano al oído interno que te conecta con el cerebelo y que ha pasado antes por la médula espinal. Joerse! Y una vez que te ha dado uno ya vienen todos seguidos. Como no hay nada que no esté electrificado a mi alrededor y las paredes son de plástico pues no puedo hacer masa para descargarme. Así que pienso que es una buena ocasión para decirle al chavalito tan majo con el que he compartido la máquina media hora antes que si me da un abrazo y nos circulamos la energía. O incluso decírselo a cualquier compañero para practicar más el amar a todo el mundo por igual. Pero al final no lo hago. Bueno, tengo todavía días para practicar.
Cada día te cambian los compañeros del video juego y estoy contenta porque sonrío al que pasa aunque éste vaya con unas ojeras que se le juntan con las comisuras caídas de lo labios y enseño estiramientos de yoga a las señoras y les digo puntos de reflexología donde pueden aliviar sus dolores: el cuello, los hombros, la columna, la riñonada, los tobillos, las muñecas...se contraen y duelen de cargar las cajas y hacer movimientos repetitivos día tras día.
Y así estaba contenta de que Alcatraz y sus presos no pudieran conmigo hasta que ayer me acorralaron 3 compañeros en el pasillo de la máquina de nivel 3. Eran lentillos y me tocaba moverme el doble (es lo que tienen los trabajos en cadena, llevas una argolla enganchada a tus compis y otra a la máquina) pero eso ni me da rabia ni me importa. Lo que me inundó el cuerpo y me hundió el alma dejándome game over fue el olor que desprendían; la gente que se baña en colonia me mata. Uno y Una encoloniados a granel, mezcla de olores que desmayan, un sufrimiento desde las fosas nasales hasta el estómago que quería vomitar. La tercera con halitosis. Socorrooooo!! Los ojos se resecan en Alcatraz, los oídos padecen, el tacto te da descargas eléctricas, la garganta carraspea, el cuerpo duele...puedo con todo! pero el olfato...no por Dios! que alguien los neutralice!
Y bueno, al final si hoy me vuelve a tocar con ellos, tendré que subir unos Hz más mis vibraciones para que ni sus olores me borren la sonrisa. Qué remedio!
A la mayoría de los compañeros les patina el compañerismo y la alegría pero a mí no me importa demasiado. Yo saludo, sonrío, charlo un rato, y cuando ya la conversación no trascendental me empieza a dejar sin respuestas sinceras me pongo a escuchar música. Eso sí, a volumen máximo (lo que me aporrea los tímpanos) porque el ruido de las máquinas te altera los latidos del corazón. Taquicárdicos ya de por sí si una se olvida de ser consciente de la respiración y los movimientos, porque las cartas salen a lo laaaargo de una máquina que no para en toda la tarde. Carrera por aquí carrera por allá no vaya a ser que se caigan y se atasque. Dónde se enciende la luz allí que voy yo, las recojo, las pongo en una bandeja, la etiqueto y la pongo en un carro. Esto es la que yo llamo jugar a los marcianitos en el nivel 1. Cuando me toca la de nivel 2 ó 3 se queda una pa´ recoger chapas en los bares, porque el ritmo es de clase de aeróbic y el cerebro no para de repetir B45, C17, E 8, A24... Hundida! No, hundida nunca, porque como ya digo, saco lo mejor que puedo o veo de cada situación. Medito y respiro para no hacerme daño en las muñecas, soy consciente de cada parte de mi cuerpo que no quiero torturar. Durante algún segundo miro a las ventanas a lo lejos y alto de la pedazo de nave en la que estamos y diviso una nube de la que me cuelgo unos instantes que me llevan muy lejos de Alcatraz. A veces un rayo de sol se cuela en lo alto y salto para recogerlo. Su reflejo en la zona de las EEs. Qué alegría!
Un día sí y otro también, la electricidad estática te deja churrascaita. Cuando estás en la cabecera de la máquina, dándola de comer, cada vez que tocas el carro de hierro o la mesa también de hierro, fuissuhhhh!! latigazo de corriente eléctrica que te llega desde los deditos de la mano al oído interno que te conecta con el cerebelo y que ha pasado antes por la médula espinal. Joerse! Y una vez que te ha dado uno ya vienen todos seguidos. Como no hay nada que no esté electrificado a mi alrededor y las paredes son de plástico pues no puedo hacer masa para descargarme. Así que pienso que es una buena ocasión para decirle al chavalito tan majo con el que he compartido la máquina media hora antes que si me da un abrazo y nos circulamos la energía. O incluso decírselo a cualquier compañero para practicar más el amar a todo el mundo por igual. Pero al final no lo hago. Bueno, tengo todavía días para practicar.
Cada día te cambian los compañeros del video juego y estoy contenta porque sonrío al que pasa aunque éste vaya con unas ojeras que se le juntan con las comisuras caídas de lo labios y enseño estiramientos de yoga a las señoras y les digo puntos de reflexología donde pueden aliviar sus dolores: el cuello, los hombros, la columna, la riñonada, los tobillos, las muñecas...se contraen y duelen de cargar las cajas y hacer movimientos repetitivos día tras día.
Y así estaba contenta de que Alcatraz y sus presos no pudieran conmigo hasta que ayer me acorralaron 3 compañeros en el pasillo de la máquina de nivel 3. Eran lentillos y me tocaba moverme el doble (es lo que tienen los trabajos en cadena, llevas una argolla enganchada a tus compis y otra a la máquina) pero eso ni me da rabia ni me importa. Lo que me inundó el cuerpo y me hundió el alma dejándome game over fue el olor que desprendían; la gente que se baña en colonia me mata. Uno y Una encoloniados a granel, mezcla de olores que desmayan, un sufrimiento desde las fosas nasales hasta el estómago que quería vomitar. La tercera con halitosis. Socorrooooo!! Los ojos se resecan en Alcatraz, los oídos padecen, el tacto te da descargas eléctricas, la garganta carraspea, el cuerpo duele...puedo con todo! pero el olfato...no por Dios! que alguien los neutralice!
Y bueno, al final si hoy me vuelve a tocar con ellos, tendré que subir unos Hz más mis vibraciones para que ni sus olores me borren la sonrisa. Qué remedio!
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lunes, 10 de mayo de 2010
Café Comercial, glorieta de Bilbao, Chamberí, Madrid
El señor que está a mi lado en la barra pide:
- ...me pones un café cortado descafeinado con sacarina, en vaso de cristal, por favor?
y en mi eco mental suena a:
- ... me sirves un vaso de agua y escurres la fregona un poquitito en él, por favor?
- ...me pones un café cortado descafeinado con sacarina, en vaso de cristal, por favor?
y en mi eco mental suena a:
- ... me sirves un vaso de agua y escurres la fregona un poquitito en él, por favor?
viernes, 7 de mayo de 2010
Un buen día
Según termino una redacción de francés ha sonado esta canción en el Spotify, y he pensado que mañana va a ser UN BUEN DÍA! Welcome Rincon & Romulo! :D
lunes, 3 de mayo de 2010
Como la música misma
Si tuviera que poner un ejemplo con música de como me siento desde ayer por la tarde después de haber llovido, lo haría con esto: http://www.myspace.com/muyayos.
Por cierto, si no me quedo sin entradas, los veré este jueves en el teatro Cervantes, de Valladolid, a las 20.00.
Por cierto, si no me quedo sin entradas, los veré este jueves en el teatro Cervantes, de Valladolid, a las 20.00.
sábado, 1 de mayo de 2010
Tecnología
Max Frisch (arquitecto, 1911-1991) dijo una vez que la Tecnología era la habilidad para disponer del mundo de tal modo que no tengamos que experimentarlo.
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