jueves, 18 de octubre de 2007

Despedida

Hoy es un día triste, y doloroso. Hoy sufro una de esas despedidas que no por conocidas dejan de traspasar el alma cual cerbatana asesina.
Hoy he terminado de leer La Caverna de Saramago, durante los últimos días Cipriano Algor se había convertido en mi compañero inseperable, echaré de menos sus silencios, sus gestos austeros cargados de sabiduría añeja, de experiencia insondable. Echaré de menos la complicidad de sentimientos, de dolores, de sueños que aunque gastados y viejos siguen sirviendo para unirnos a este mundo. Anhelaré cada noche acostarme con los ladridos de Encontrado, con el batir alegre y gracioso de su cola. Una sonrisa melancólica me acunará al recordar a Marta Algor, la hija que quisiera tener, reflejo casi perfecto de la inmensa sabiduría de la mujer, de su capacidad infinita para amar y comprender a este género al que pertenezco que tan escaso anda en estas cualidades.
Añoraré también a Marcial, silencioso y correcto, bondadoso y honrado, encarnación de lo mejor del ser humano y a la vez de lo menos valorado por esta sociedad infrahumana que formamos. Y a Isaura Madruga, a la que ya quiero solo por haber hecho tan feliz al bueno de Cipriano Algor. Hoy es un día triste, de esos que no quieres que lleguen, de esos que retrasas voluntariamente con el anhelo de engañar al destino, de burlar a la muerte.
Os despido amigos con el mejor de los deseos y con el mayor de los agradecimientos. Me enseñasteis mucho, me devolvísteis la fe en el ser humano, y por extensión, la fé en mí, que es más de lo que los seres reales suelen conseguir.
Hoy tengo otra despedida, esta menos triste, solo muestra de que la naturaleza sigue su curso por encima de nosotros, hoy ha muerto mi tío Leoncio, a sus noventa y tantos años estaba ya consumido, gastado, y ha muerto de viejo. Creo que se ha ido tranquilo, sosegado, sabiendo que hizo todo lo que tenía que hacer, y que lo hizo, o al menos lo intentó, bien. Como dice la Vacazul.

El día que yo me muera
no quiero ver banderas
no quiero ver tristezas
Creo no haberlo hecho mal
teniendo en cuenta como las dan.

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