martes, 6 de noviembre de 2007

Un regalo y una petición

El sábado voy a recibir mi segunda clase de cuentacuentos, la primera fue muy divertida y enriquecedora, porque me hizo descubrir capacidades desconocidas en mí, que además de mostrarse bien, me hacían sentir bien, lo cual es impagable, (hace poco me han dicho que sería un buen profesor y eso tiene mucho que ver con ser un buen cuentacuentos).
El caso es que en esta segunda parte debo llevar un cuento sobre el que trabajar todo el día, y al final del mismo tendremos nuestro debut frente al público y la ocasión de disfrutar con y para la gente. Y ahora tengo la inmensa tarea de escoger un cuento que me haga sentir con la suficiente intensidad para dar lo mejor de mí, y ahí es donde pido un favor al mundo, quien conozca un cuento candidato y lo comparta conmigo tendrá mi eterna gratitud y por supuesto si el tiempo lo permite y el destino acompaña quizá pueda ser testigo de mi futura vida de juglar...........(desde luego imaginación no me falta).
Y como está muy feo pedir y no dar nada a cambio aquí os dejo un cuento de Jorge Bucay que igual conocéis pero que acabo de leer y me ha hecho pensar y sonreir,... y llevar con mejor ánimo las tonterías que acompañan el desempeño de mi trabajo.

Lo que mas le gustaba del circo lo que mas los animales y entre todos ellos había uno especial, el elefante.

Durante su función, hacia despliegue de su tamaño y fuerza.....pero una vez terminado el elefante quedaba sujeto tan solo por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. El misterio era evidente ¿Como un animal tan grande se quedaba sujeto sin moverse atado tan solo a un trozo de madera?, lo que estaba claro es que el animal no quería huir, podía con toda seguridad ser capaz de arrancar un árbol de cuajo, y con mas facilidad arrancar la estaca y....huir.

Un día preguntó por el misterio del elefante y le dijeron que el elefante estaba amaestrado....pero si está amaestrado ¿porqué lo encadenan?, nadie le contestó ni le dieron una respuesta coherente, al cabo de unos años alguien podía contestarle a esa pregunta

EL ELEFANTE NO ESCAPA PORQUE HA ESTADO ATADO A UNA ESTACA DESDE QUE ERA MUY PEQUEÑO.

Cerró sus ojos y se imaginó al pequeño elefante intentando soltarse, y a pesar de su esfuerzo no pudo, se habría acostado agotado para volver a intentarlo el día siguiente, al otro y también al que seguía.....Hasta que un día el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Ese elefante enorme, que vivía en el circo, no escapaba porque creia-pobre-que NO PODIA

El tiene su registro y recuerda su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor se volvió a cuestionar seriamente ese registro. Jamás.....Jamás.....intentó poner a prueba su fuerza otra vez.

Todos somos un poco como ese elefante de circo, vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos", simplemente porque alguna vez, cuando éramos chiquitos, alguna vez, probamos y no pudimos....Hicimos lo que el elefante, grabarnos en nuestro recuerdo...NO PUEDO.....NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ.

Como mucho, de vez en cuando sentimos los grilletes, hacemos sonar la cadenas o miramos de reojo la estaca y confirmamos el estigma.

!NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ"

La única manera de saber, es intentarlo una y otra vez y poniendo en cada intento el corazón.

Tomado de: http://usuarios.lycos.es/celeste724/elefanteencadenado.htm

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bueno. Te felicito y espero que lo pases muy bien

Mucho besos para mi querido y estimado malabarista infernal

malabarista infernal dijo...

Y quién sabe si cuentacuentos infernal :-)
Siempre bienvenida Jacqueline

daviz dijo...

Mi cuento favorito es "Momo", de Michael Ende, sin duda y de siempre.
Plantea metáforas muy buenas, que hoy en día, siguen ahí...

la gente no sabemos escuchar y siempre siempre, sin tiempo para nada.

un abrazo y suerte!

malabarista infernal dijo...

Lo leí, y es muy chulo, gracias, pero ya tengo cuento, en breve os lo pongo o a los que esteis cerca, os lo cuento.