viernes, 4 de abril de 2008

Macondo

Un homenaje a un libro que marcó un hito en mi evolución.


Decían que sabían,
que no me preocupara,

que ellos me enseñarían

a hacer las cosas "como Dios manda"


Querían que de la vida

extrajera poco más que nada,

que siguiera por la vía

que ellos me marcaban.


Pero el tiempo ha demostrado

que no era ese mi destino,

mi sitio está en aquel vado

más allá de su camino.


!Que me dejen ya de lado!,

!que me olviden ahora mismo!,

que yo sigo aquí apoyado

contemplando el cataclismo.


De los que marean y adoctrinan,

de lo que creen saberlo todo,

de aquellos que día a día

van hundiéndose en el lodo.


!No insistan con su rutina!,

ya estoy lejos, muy muy hondo,

ya hay destino en esta vida..

!encontrarme en mi Macondo!

3 comentarios:

Grogal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Mariel Ramírez Barrios dijo...

qué maravilla
Todos tenemos derechos a vivir libres nuestros propios Macondos.
felicitaciones,querido mío.

Henry Gondorff dijo...

Qué ganas de leer Cien años de soledad me acaban de entrar! Una pena no haberlo traido a este viaje :(