miércoles, 30 de enero de 2008

Agradecido y dispuesto

Grandes lecciones se esconden
en los lugares más recónditos del día a día.
Grandes regalos me esperaban
y yo no lo sabía.
Los disfrutaré y paladearé
hasta el límite de lo conocido.
Y como dice el gran rockero de Carabanchel
prometo estarte agradecido.

------------------

Qué sencillo es lamentarse
de los males de este mundo
sin hacer nada, ni fajarse
por cambiar en él el rumbo.

Mil miserias y desgracias
golpean al ser humano
la mayor parte creadas
por quien debiera ser su hermano.

No podría aunque quisiera
cerrar los ojos ante este hecho
pero de ahí a sentarte en la ribera
todavía queda un trecho.

Sé inteligente amigo escribano
y aprovecha el regalo del destino
se valiente y tiende tu mano
y aprende de los compañeros de camino.

Que no basta con lamentarse,
que hay que arrimar el hombro,
que juntos cambiaremos parte,
de lo creado por "ecce hommo".

Que el pesimismo,
es el hermano del inmovilismo.

Que la tristeza,
camino de la mano con la pereza.

Que la felicidad,
es enemiga acérrima de la pasividad.

Que el mañana
es para quién se asoma a la ventana
y no contento con mirar
decide atreverse a soñar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahí va un poema de Gioconda Belli, de título contradictorio, como creo que siempre será la especie humana... pero existiendo personitas como tú, mi amado malabarista, siempre habrá un hueco para la esperanza...

CONTRA TODA ESPERANZA

En estos días
en que el mundo temiendo la entropía
se dobla contra sí mismo,
es cada vez más ardua la tarea
de pregonar anuncios optimistas.

No hay evidencias que soporten
la esperanza de vientos
errumbándonos hacia ignotos continentes plenos de verdor
o de palabras que acierten y nos expliquen los mutuos agravios.
Al contrario: el tiempo acumula pruebas contra las
posibilidades del equilibrio.

Hay cientos de seres pereciendo
mientras otros asisten impávidos a sus agonías
-espectadores en mullidas butacas
pulsando botones-
Una sociedad de voyeaurs
bendice su abundancia.
-Los muchachitos en el centro comercial
disparan y acumulan puntos destruyendo enemigos imaginarios.
Técnicas sofisticadas recrean masacres en salas de cine
de innumerables pantallas.-

En medio de la avidez
hombres y mujeres resuelven la certidumbre de su muerte
inevitable
dando la espalda al destino común,
aferrándose a una minúscula y transitoria felicidad.

Llueven los hombrecitos con los paraguas, como en el cuadro
de Magritte.
Cada quien tapándose como puede del sol abrasador
Cada quien imaginando que sobrevive
y que está de más soñar en voz alta.
Poeta dentro de mi soledad. Testiga de este mundo soez,
me arrastro
con mis alas pesadas hacia la cumbre desde donde me lanzaré
como Ícaro, una y otra vez,
porque quizás
porque tal vez
porque no me resigno.

-----------------------------------

Te quiero, compañero...

Mariel Ramírez Barrios dijo...

Que no basta con lamentarse,
que hay que arrimar el hombro,
que juntos cambiaremos parte,
de lo creado por "ecce hommo

Y esto viene a cuento del post que acabo de dejar
vamos...que vengo desde arriba hacia abajo
todos juntos lo cambiaremos de a poco.
abrazo