sábado, 28 de marzo de 2009

plaza Kolonvia

Un perro muerto en un escalón. Gentes sentadas mirando. Algarabía desde la Séptima. Excrementos de paloma que riegan toda la escalinata, y sobre la plaza, todas las palomas del mundo juguetean con los turistas y los pícaros que les hacen fotos en estampida. 
Más allá, cerca del capitolio guardado por militares con el escudo de gala, se asienta la enésima sentada. Desplazados por la violencia, acampan bajo sombrillas y plásticos para guarecerse del sol escondido. Reclaman derechos humanos al gobierno nacional, y éste, puedo suponer, mira a otra parte. Un turista les hace fotos; mientras, las palomas, de aspecto insalubre y desplumado, cacarean a sus anchas por la Plaza de Bolívar.



6 comentarios:

G Velázquez dijo...

¡qué hermosa foto!

saludos :)

daviz dijo...

gracias por la visita, G.!
(la foto no la hice yo)

Henry Gondorff dijo...

joder que asco las palomas tio, nos invadirán al final. ¿qué tal sigues viajero? Yo mañana me voy al culo de américa, a Usuhuaia! ¿estas disfrutando del cafe colombiano? un abrazo

daviz dijo...

las palomas son como ratas voladoras, pero por aquellos lares aun parece que no les importa la plaga. El café riquisimo!
La pena es que ya estoy de regreso, trabajando (aunque en unos dias me vuelvo a ir :)
Ya veo que tu estas directo al sur-sur!! que grande. un abrazote!

Jesus dijo...

En México a la mayoria de la gente les parecen bonitas (las palomas) de ahi el comentario de G.

daviz dijo...

Las aves son bonitas, en general, pero aquí (las palomas) se están volviendo una plaga y los ayuntamientos implementan medidas de control de población. Principalmente por que sus excrementos dañan seriamente el patrimonio por lo corrosivo del compuesto. Aparte, aunque no es frecuente, pueden transmitir enfermedades y lo dejan todo sucio; creo que la gente tiene opiniones encontradas, pero en mayoría ya no se les tiene ninguna simpatía.