viernes, 25 de septiembre de 2009

Sueños

Tantas veces he pensado en qué pasaría cuando se alcanzan los sueños, .... y tantas otras veces, he dejado inacabada esa reflexión. Es una espiral, es como la metafísica de la muerte. Si te enredas demasiado en ella, acabas en el punto de origen y a la vez mucho más alejado, por encima. ¿Qué hay más allá de los sueños? ¿Hay otros sueños esperando? ¿Hay vacío?
¿Soñamos para movernos? Si no soñamos, la vida se vuelve un gris cemento rasposo. Si soñamos demasiado, perdemos la conexión con la realidad. Y esto es malo porque.. er...um...
A lo aristotélico, modular lo abstracto y transcendente con lo viable y cercano de un sueño dará el equilibrio entre la frustración y el impulso. Eso tuvo que decir un tal Fulano de Cual.
Pienso en aquellos que sueñan con cosas, nunca mejor dicho, cosas materiales, que en el fondo, por mucho, por poco, por muchos, y por pocos son siempre alcanzables. Cuánta gente he conocido que soñaba con una casa, un coche, una boda, ... y luego, cuando lo tienen, no hay nada. Vacío. Vamos, como la muerte. Sin metafísica. Tantas veces pensé que la sustancia de los sueños no debería ser material, mejor un intangible, y si los sueños han de ser un motor, mejor no alcanzarlos nunca, pues quien llega a la meta se detiene.

Mejor buscar otra conclusión.

2 comentarios:

Xicoatl dijo...

Mejor vivir tu sueño cuando lo alcanzas... la realización, la plenitud, eso si no termina por volverse rutinario y tedioso estar tan bien, supongo que cuando eso pasa nuevos sueños vienen, las circunstancias cambian, y también las personas, esta de mas decirlo.

malabarista infernal dijo...

La vida es sueño, ya lo dijo Calderón de la Barca, quizá todo lo que nos ocurre no sea más que un sueño, soñemos,... soñemos,......