lunes, 26 de abril de 2010

MI CAOS ORDENADO


Hace poco leí en una novela de Paul Auster que "la mente tiene mentalidad propia", frase con la que, tengo que aceptar, estoy totalmente de acuerdo. Y es que últimamente cada cosa que decido luego resulta que no la llevo a cabo. Hay que joderse.
Hace unas semanas, por ejemplo, decidí no volver a tomar café con leche (mis razones tengo), pues en los últimos 7 días ya lo he tomado 3 veces.
Decidí también no hace mucho restringir la ingesta de embutidos y carne, y esta semana he rebasado el límite aconsejable según la pirámide nutricional.
Otra decisión que tomé fue la de reducir la frecuencia de llamadas al tele-pizza, tele-paella, tele-pollo y tele-chino, y sin embargo no recuerdo cenas "decentes" últimamente.
Hasta decidí dejar de fumar hace años y la madrugada del viernes al sábado casi sucumbo.
Lo que más a conciencia recientemente también me propuse fue la de no sufrir pensando tanto las cosas, y no hay un solo día o noche en el que no me den ganas de llorar (la última vez en el autobús y repleto de gente, a ver cómo disimulaba si no llevaba las gafas de sol).
El día que decido limpiar el baño, ese día seguro segurísimo que no lo limpio.
Si voy a la biblioteca por novela, saco un ensayo, y si voy a la farmacia por leche y cereales para mi hija no compro la leche y sí a cambio un cacao y paracetamol.
Tenía una boda para la que había decidido firmemente ponerme un vestido negro y una chaqueta achampanada, y terminé con un vestido azul y los hombros al aire.

Mi última decisión en firme había sido abandonar este sitio y no escribir más, y ahora resulta que a las 02:20 de la mañana estoy aquí conectada intentando decir algo coherente.

(A ver si después de haber perdido el tiempo en escribir esta chorrada decido tocar la tecla del supr. ¡Ah que no importa! Que de ser así seguro que aparece en el blog...)

4 comentarios:

malabarista infernal dijo...

Las incoherencias y contradicciones del ser humano, creo que eso es precisamente lo que más humanos nos hace.
Lindos sueños Rincón.

Henry Gondorff dijo...

yo nunca me decidía a limpiar el baño... pero como ayer me lo recordaste hoy lo he hecho.

yo había decidido no ir a bodas y el viernes disfruté contigo y con tu traje azul.

yo tengo ganas de irme una temporada a latinoamérica, y acabo de solicitar una vacante para Tel Aviv.

yo dije que no volvería a currar más de la cuenta, y llevo un mes que no paro.

lo importante es no escupir para arriba para no salpicarte... el resto son leves desviaciones en el camino :)

Bisous

Rincón oscuro dijo...

qué consuelo encuentro siempre en vuestras palabras. (¿Esto no lo he dicho ya más veces?)

Henry:yo también disfruté mucho contigo y con tu camisa blanca -mejor sin chaleco-. (¿Qué es el resto?)

Egoistamente, me alegro de no ser la única que padece el síndrome de la veleta.

peligrossa´maríha dijo...

Por qué pensabas en no escribir más aquí?

No pienses en lo que no fue, vive lo que es. Sólo caminamos por una vida. Por lo menos hasta que aprendamos a usar el tiempo (que no nos use él a nosotros) y descubramos cómo vivir realidades paralelas :)

Cuanto más caminemos escuchando al corazón menos nos importaran los problemas que nos genera la mente. Da igual el camino que se escoge si se escoge escuchando el interior. Ese que está tan pa dentro...

Cuídate! Quiérete!

Un abrazo