martes, 13 de julio de 2010

Salvador

Delante de mi se extiende toda la negrura, un mar tan negro como la
propia piel africana de Bahía. Se ve solamente la espuma blanca, el
resto, se adivina cerca de la orilla, con las farolas costeras y la
masa lumínica que a estas horas ya es Salvador. La noche del sur es
engañosa: el aire puede ser de verano, pero la luz es del invierno. Su
ausencia se mezcla con un fragor amortiguado, son las olas rompiendo
más abajo, es el chasis que se pierde acariciando algunas notas de
música tranquila brasilera. No sé qué es, pero voy a pensar que es
bossa nova.

4 comentarios:

soñadora utópica dijo...

q bueno... nunca dejas d moverte, verdad? ;P eso de tener cerca el mar.. y ese mar!
espero q todo siga bien, y poder seguir viendo tus movimientos x aki!
besotes desde el otro lado del charco :)

Rincón oscuro dijo...

así que ya estás de vacaciones. ¡Bien! Que las disfrutes tanto como de tu barrio paulista.
Besos.

Henry Gondorff dijo...

amic estás en Salvador? Tienes que ir a Morro de Sao Paulo!!!!!

daviz dijo...

Hola! Estaba, de vacaciones, pero se acabaron ya!
Abrazos