viernes, 28 de marzo de 2008

Un mundo desigual

Vivimos en un mundo injusto, eso es algo que todos podemos ver con solo abrir los ojos y escuchar las noticias que nos llegan del exterior, y no solo me refiero al exterior de nuestro país, sino simplemente al exterior de nosotros mismos, a nuestro alrededor. Vemos como detalles que son puramente casuales marcan los derechos y las posibilidades de las personas, detalles tales como el lugar de nacimiento, el color de la piel, el género, .. y muchos más.
Ayer fui testigo de ello, y no es que no lo conociera, sino que ver las cosas en vivo y en persona las hace más "reales" que verlas a través de la televisión o los periódicos, que nos colocan en una cómoda posición de espectador.
Ayer estuvimos charlando con una amiga cubana, una persona que como cualquiera de nosotros solo quiere ganarse la vida y tratar de salir adelante dignamente. Una persona que se marchó de su país dejando atrás a sus personas queridas porque la vida allí estaba bastante lejos para ella de ser digna. Uno puede estar o no de acuerdo con esa impresión pero nadie puede ponerle ni un solo pero, cada uno es libre de escoger su camino.
Una vez que tomó esta dificil decisión escogió su destino, España. Lleva aquí casi un año, y al no tener papeles solo puede aspirar a trabajos muy mal pagados y con unas condiciones de explotación que no puede denunciar si no quiere arriesgarse a ser expulsada. Su situación es tan delicada que está buscando opciones para ponerle remedio. Ayer conocí como puede ponerse remedio a esa situación, y la verdad es que todas las opciones me parecen terribles. Estas opciones son dos, la primera es llevar 3 años de residencia que puedan demostrarse y tener un trabajo, esto te daría automáticamente el derecho legal a residir en España, esto está muy bien, pero significa soportar 3 años de abusos y explotación, y además significa tres años en los que no tienes la más minima cobertura legal, es decir, estás basicamente "sin derechos". La otra opción que se plantea es contraer matrimonio con alguien español, lo cual la daría inmediatamente el derecho de residencia, pero esto tampoco es sencillo, porque además de obligarte a hacer algo que no deseas y a pedir un favor particular a otra persona te coloca en una situación de vulnerabilidad, puesto que para que el tinglado sea legal debes convivir al menos un año con la persona con la que contraigas matrimonio, y uno no sabe como responderá una persona que no conoces después de un año de convivencia. Es decir, que de cualquier manera solo por el hecho de haber nacido en Cuba nuestra amiga tiene una situación muy complicada y que la expone a diversos peligros. Y todo esto nos lo cuenta el mismo día que nosotros hemos cogido un billete para volar a Cuba en vacaciones, unas vacaciones que podemos pagarnos porque disponemos de un trabajo legal, y de unos derechos que regulan la relación con nuestras empresas, es decir, todo aquello que a nuestra amiga le niegan por el solo hecho de haber nacido en Cuba.
Yo no soy un experto en leyes, y estoy seguro que me podrían dar muchos argumentos legales para justificar esta situación. Pero lo que si soy es una persona, y como tal puedo ver que no es justo que yo tenga unos derechos y nuestra amiga no por el simple hecho de haber tenido la suerte de nacer aquí y ella allí.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece una opinion muy adolescente, ingenua y demagógica. No haces mas que decir perogruyadas y cosas que son de cajon de madera de pino. A mi tb me gustaría la paz mundial y que nadie se llevara mal con nadie en todo el planeta... es un poco fuerte.. yo estas cosas cn 14 años las creia. Las cosas no son como tu las piensas en tu cabeza, son como son, tomalas en positivo, intenta ser feliz a parte de como funcionen las cosas(que no quiere decir que no se puedan cambiar). Y si de verdad quieres cambiar las cosas "haz" cosas, demaogia, palabras progres en bares wais, decir que el mundo es injusto.. joder! madre mia.. desde que el planeta gira y lo seguirá siendo.

Anónimo dijo...

El problema es que la gente empieza a tener la misma opinión (muy respetable, como todas) que el compañero que opinó arriba. No es ingenuo ni demagógico pensar del modo que lo hace Malabarista Infernal. Lo que es demagogia es calificar de "pogres en bares guays" comentarios y luego recomendar " las cosas son como son, tómalas en positivo, intenta ser feliz"... joder, yo prefiero ser un "progre guay" ingenuo a una persona que ha perdido todos los los ideales por los que luchaba cuando tenía 14 años.Sigamos así, denro de unos años sereos nosotros los que no tengamos derechos y ya no quedarán gente "ingenua" que nos defienda.

"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí". Martin Niemoeller. (Atribuido a Bertolt Brecht).

RINCON OSCURO dijo...

Para empezar a hacer "cosas" con el fin de cambiar la realidad que no nos gusta, lo primero es reconocer cuál es lo que no nos gusta y definirlo, y a partir de ahí es cuando se puede plantear una acción local que tenga un resultado global; y en eso de reconocer la realidad y definirla y situarse desde una posición, mejor o peor, acertada o errónea, justa o injusta, es lo que hace muy bien el amigo malabar, y menos mal, porque a mí también me parece que queda muy poca gente que ni siquiera se toma la molestia de pararse a pensar el por qué de las desigualdades y las injusticias de este planeta de mierda (en el que por supuesto también hay cosas maravillosas)y da igual en qué lugares o momentos se tengan esas reflexiones, porque lo importante y lo necesario es que no perdamos la capacidad de raciocinio, el sentido común y la empatía (virtudes al límite de la extinción)para reconocer lo que no está bien, y desde ese punto decidir si se quiere actuar o no. Pero insisto, el primer paso es darse cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor, tarea nada fácil ni agradable, y así poder dar voz a los que, teniéndola, no pueden hacer uso de ella.

Anónimo dijo...

Lo que realmente me resulta "wai" y demagógico es comentar sin decir nada, asumir la realidad y saber colocarte respecto a ella con el objetivo de hacer y cambiar determinadas cosas no me parece incompatible con seguir "cagándote" en todo por comprobar a tu alrededor que el mundo es y seguirá siendo injusto. Y me parece dar por hecho muchas cosas, demasiadas, quizás.

Anónimo dijo...

Parece que tenéis el ombligo demasiado grande. Yo no pienso como a los 14, por supuesto. Ya no me va esa rebeldía que le vamos a hacer.. he cambiado y prefiero gastar mi energía en otras cosas. Soy más tranqui, no soy tan radical, no voy bufando ni escupiendo contra todo lo que no me gusta, a veces hasta pienso antes de decir algo y obtengo muchos mejores resultados que antes y encima me siento inmensamente mejor. Lo de Malabarista es que me estaba viendo yo con 14.. con ondas negativas hacia todos lados, todo el día encabronado intentado resistirme a todo de mi alrededor.. y de sermoncitos; créeme que eso no lleva a nada, aunque tampoco es malo, bueno nosé… allá cada uno. Haz de rama contra el viento, lo del tao, os lo sabéis?

malabarista infernal dijo...

Bueno bueno, empiezo a estar hasta el gorro de listillos "realistas", así que como yo soy un adolescente, ingenuo y progre wai tú vienes a ilustrarme con tu sabiduría, y a mostrarme lo que una persona madura, y con los pies en el suelo sabe de la vida.... muchas gracias ohhh ayatolá del siglo XXI.
Tus palabras son tan ridículas y tu posición me produce tanto desprecio que declino el derecho de respuesta, sigue tu camino.

LETICIA JAUDENES dijo...

Joder como está el patio¡¡¡¡¡
La verdad es que creo que cada uno es libre de expresar lo que piensa, intentando no hacer juicios de valor tan a la ligera, porque se arriesga a que le contesten de esta forma.
Cuando tenía 14 años quería cambiar el mundo, ahora con 32 (bien llevados) quiero que el mundo no me cambie a mí.
No creo que conversar con amigos en un bar sobre lo injusta que es la vida sea demagogia; creo sinceramente que es eso, una conversación en la cual se comparte los puntos de vista de gente diferente.

Soluciones??? Hay gente que cobra millonadas por encontrarlas, no creo que tengamos ni el poder ni la capacidad suficiente para hacerlo; lo que si podemos es intentar dar ejemplo con nuestro comportamiento.

PD: Lo siento, a nivel personal, no me da ningún respeto una persona que se expresa desde el “ANONIMO”.

Henry Gondorff dijo...

Ojalá vuestra visita a Cuba os de más conocimiento de cómo vive allí la gente.
Las diferencias que hay entre los distintos países del planeta están lejos de reducirse. Recuerdo una conversación en Nicaragua en la que al decir el precio del billete de avión para venir a España casi pareció un insulto. Al menos, debemos hacer lo que sentimos que hemos de hacer.