sábado, 31 de octubre de 2009

El paro

El otro día comentaba allá lejos por la Ruta del Jardín de Sudáfrica con unos amigos lo genial que es viajar, y mi viejo sueño de poder hacer un viaje algo más largo de lo habitual, quizás conformarme con tres meses, y si llega el momento del paro, aprovechar a estar un año dando vueltas por todo el mundo.

Y la conversación derivó hacia el papel del paro en la sociedad, y en realidad es tremendamente incongruente que la sociedad española me tenga que pagar durante un año mientras yo me dedico a vivir la vida alejado de los problemas mundanos, con una tasa actual de desempleo del 19%, la segunda mayor en la Unión Europea. ¿Que ya lo he pagado por adelantado con mis impuestos? Puede ser, pero este pensamiento no es nada social, se supone que estas ayudas están para la gente que lo necesita, y no para que yo me pueda dar el capricho de pegarme un año a la bartola, que me apetece mucho, y si llega el momento seguramente lo haga, porque nuestros queridos dirigentes lo permiten y casi que lo estimulan, permitiendo por ejemplo acercarse a sellar la tarjeta del paro telemáticamente.

Me puedo considerar afortunado por ser una persona con un buen sueldo, sin cargas familiares y apenas necesidades materiales. Aunque como se refleja en este artículo de El País, hay gente que no tiene tanta suerte o que en algún momento se complicó la vida más de lo necesario.



4 comentarios:

malabarista infernal dijo...

Discrepo amigo, si queremos evitar las injustas diferencias sociales empezamos por evitar que un 10% de la población posea el 90% de la riqueza, no es tu paro ni el de nadie el que condena a difíciles situaciones a muchas personas sino el inmoral reparto de la riqueza que existe y que se potencia en una sociedad capitalista como la nuestra... o eso es al menos lo que yo creo.
Un placer tenerte de vuelta
abrazos

Unknown dijo...

sí, está claro que el centro del problema no está en pagar el paro a X curritos, pero me parece curioso a lo que se llega en este país, tanto a dar por hecho que los políticos tienen que robar (la típica frase de "para que roben los otros, mejor que roben estos", ¿cómo puede ser posible que Camps siga estando donde está?), como a que en ocasiones estar en el paro casi sea un motivo de sacar pecho.

Me encontré con una pareja de Barcelona en Cape Town que llevaban viajando un año, "con el paro" me dijeron. Me dio envidia y pensé que qué coño, a ver si me llega a mí también, pero también pensé que menudos mamones, que está viajando porque yo y otros muchos seguimos currando, y estoy convencido de que en otra sociedad no tan indecente como la nuestra ni los políticos sacarían pecho ante la sensación de invulnerabilidad ante la ley ni diríamos a desconocidos de forma tan jovial que viajamos porque ellos nos pagan el paro.

Por cierto, he visto unas imágenes en las que salen muy guapos unos dirigentes del PSC y CiU, esposados y con la cabeza abajo. Panda de ladrones.

Abrazos malabarista!!

Anónimo dijo...

Hoy en día el trabajo es casi un privilegio. Yo, por mi trabajo, he visto situaciones bastante complicadas en carnes de gente humilde y trabajadora, que las circunstancias les están llevando a pasar momentos difíciles. Esa gente desearía obtener alguno de esos puestos trabajo que otros dejan de lado por dedicarse a "sus cosas". Seguramente a estas personas les arderían las entrañas antes estas situaciones. Yo no puedo evitar sensibilizarme con ellas.

Como dices debemos considerarnos afortunados si tenemos una cierta estabilidad.

daviz dijo...

yo opino como tu, amic.
si algun dia voy al paro y tengo subsidio.. iré a buscar al Señor Fogg a ver dónde para. Además, sin demasiado remordimiento, porque uno, como dice M, la cosa fea viene del reparto desigual. Y dos, mis impuestos están pagando el paro de quien lo necesita y quien no, entre otras muchisisismas cosas que a mi no se me retornan y tampoco las reclamo.

quid pro quo con tinte social eh