domingo, 19 de diciembre de 2010

Vaya, desde hace siete meses no tengo una llave de metal en el bolsillo. Pero a apartir de hoy, ya no tengo llave de ningún lado. ¡Ya no tengo casa en ninguna parte!(y me encanta la idea)

2 comentarios:

Rincón oscuro dijo...

no exactamente es como dices, mi casa siempre será la tuya (a medias con el banco, claro...)
Después de mes y medio "deambulando" te envidio una pizquita esa sensación de no tener un sitio fijo, pues al fin son las personas las que nos indican un punto geográfico, no el sitio donde habitan.
Besos.

Henry Gondorff dijo...

nos pillamos un piso a medias amic? lo que no sé es donde :-)