jueves, 18 de marzo de 2010

No está aquí, pensé yo

"Acabó la conversación y las chicas empezaron a chismorrear sobre hombres, fiestas, bailes y sexo Glendoline tenía una voz potente y excitada, y se reía continuamente, nerviosamente. Tenía cuarenta y tantos años, era bastante gorda y muy blandorra. Aparte de eso, igual que yo, era fea.

Glendoline se debió pasar hablando sin parar cerca de una hora, enteramente acerca del sexo. Empecé a marearme. Ella saltó y empezó a agitar los brazos por encima de su cabeza:

- << ¡Soy la mujer salvaje de las montañas! ¿Oh, donde, oh, donde está el hombre, el hombre de verdad que tenga el valor de tomarme? >>

Bueno, ciertamente no está aquí, pensé yo."

Mujeres, Bukowski.


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