Este estuche me ha acompañado desde que tenía 6 años. Mi madre me lo compró para ir a mi primera clase de inglés. Desde entonces me lo he llevado a todas partes fuera del horario escolar de una nacida en el 76. Los fines de semana al pueblo para seguir con mis deberes escolares, en verano a la playa para redactar cartas y un diario, en Navidades para escribir las típicas y ñoñas postales de buenos deseos. Más adelante para anotar todo lo que me parecía interesante y digno de plagiar. Después para continuar con más clases de inglés, de cine, conferencias, cursos monográficos...y más cartas y más diarios. También me lo he llevado en los viajes, de interior y exterior. Me lo llevé 6 meses fuera de España, y cuando volví lo seguí llevando a todo aquello donde había la necesidad de usar al menos un bolígrafo, lápiz y goma de borrar. Siempre pensé que acabaría dejándoselo a mi hija, pero no ha resistido tanto. Este ha sido su último curso, pero no siento ninguna nostalgia. Ya tiene sustituto.
jejeje eso es casi fetichista, lo hacemos todos no? Yo tenia una chaqueta que ya estaba muy vieja pero me molaba, y la perdi en un viaje (como pierdo casi todo lo que pierdo ultimamente).
ResponderEliminaroye pues se le ve muy nuevecito :)
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